Salir con una chica mayor en la escuela secundaria

Las cadenas de metal, si se permiten en tu escuela, pueden ayudar con el estilo gótico. Puedes ponerles una cadena de metal a tus jeans. Los guantes también son populares entre los chicos góticos. Trata de usar guantes sin dedos o guantes de cuero en la escuela o para salir con tus amigos. Cómo salir con un hombre mayor. Cuando tienes 18 años o más, salir con un hombre mayor puede ser un desafío emocionante. Si bien un hombre mayor probablemente será más maduro que los chicos de tu misma edad, él tendrá un conjunto de... En su casa nadie controló jamás sus horarios y más de una vez se peleó con su mamá y desapareció unos días. La chica es la mayor de cuatro hermanos: Gustavo, Facundo (mellizos, de 16 años ... Escuela de periodismo; El Pas que han encontrado el cadver de una joven en la su hija llevaba saliendo con ese chico unos cuatro meses y saba. El joven hace inversiones en que Brandon es un chico de 17 aos que est en das en los que estudiaba matemtica en la escuela secundaria. Sale de la crcel el joven que atropell a un nio chino en Usera. Después de todo, estás invitando a salir a una chica mayor. Sin importar su edad, las chicas generalmente se sienten atraídas hacia los chicos confiados. Aunque la vergüenza puede ser agradable algunas veces, puede dar la impresión de inmadurez al invitar a salir a una chica mayor. Párate derecho. Camina con determinación. No mires al piso. Al menos diez mujeres atacaron a la adolescente de 17 años, que murió ayer. Tres están detenidas. Hay dos versiones sobre los motivos de la pelea, ambas relacionadas con rivalidades en el colegio. Ahora, en una escuela nueva, la niña decide cambiar su actitud por completo, convirtiéndose en una tomboy de apetito voraz y pisoteando los pies mientras camina. Sin embargo, sus planes se complican cuando se encuentra con Takana, un chico de su antigua escuela secundaria de quien está enamorada. La escuela secundaria es el periodo en el que los chicos y chicas realmente empiezan a pasar el rato juntos y también en el que muchos experimentan su primer amor. Sin embargo, junto con estos nuevos sentimientos de intereses vienen muchos miedos y preocupaciones sobre cosas como tener citas, encontrar cosas sobre las cuales hablar, avanzar de ... Riley McCoy, 'la chica de California que no puede salir al sol', nació con xeroderma pigmentosum (XP), una rara enfermedad de la piel caracterizada por una sensibilidad extrema a los rayos ... el periodo de tiempo que ocurre cuando una persona es vieja, mayor, de muchos años. tener una cita. salir con una chica/o para cenar o para ver una película en el cine. casado/a. es el estado civil cuando tienes un(a) esposo(a) soltero/a. es el estado civil de todos los estudiantes en la escuela secundaria. Significa que no tienes esposo/a.

Solo quiero que alguien me entienda

2020.09.06 00:23 M_S_A_Y_G Solo quiero que alguien me entienda

Esta para nada es la mas trágica historia de alguien, pero quiero desahogarme
En la primaria estudie en un colegio privado, era la mejor alumna me daban diplomas y etc. Mis padres los veía orgullosos de mi y eso me alegraba, nunca fui de hablar, por mis notas tenia "amigos". Mis tías especialmente siempre me regañaban por no saludar, yo lo hacia, pero mi voz nunca se escuchaba, supongo que siempre fui una llorona.
Nunca me sentí cómoda junto a la familia de mi padre, mi madre tampoco ella solo se llevaba bien con una de las hermanas, la única que parecía tener los pies en la tierra y no creer que el mundo gira a su alrededor como el resto de las hermanas. Yo solo me llevaba bien con una prima era bastante unida a ella, pero al entrar a la secundaria deje de verla o a cualquiera de esa familia.
No se como sean las escuelas en donde viven pero aquí solo se conoce 1-6to de primaria y 1-6to de secundaria. En 5to de primaria me cambiaron a otra escuela que en ese momento era de solo chicas. luego por una ley todas las escuelas debían ser mixtas. Así que cuando entre a secundaria habían chicos, muy pocos. En mi curso solo habían 4 y 28 chicas. En esta escuela secundaria va por la tarde. Habia conseguido de alguna forma tener amigas en 5to pero en secundaria mezclan los cursos así que me separaron de ellas. Las veía a veces en resecos, pero yo dejaba de sentir ganas de esforzarme en la escuela así, la pubertad me ataco y me salío acné, yo de por si tenia mala autoestima. Cada vez que me miraba al espejo me daba asco. Me trataba de cubrir con mi cabello pero en la escuela me pedían que me lo recogiera me decían que me saldrían mas granos si me lo tapaba con el cabello lo que me hacia sentir peor, no me gusta que me recalquen mis errores.
El acné fue empeorando y mi autoestima empeorando, en casa tampoco ayudaban trataba de pedirle ayuda a mi mamá para que me lleve con un profesional o me compre mascarillas o productos, pero ella estaba mas pendiente en cuidar de la niña que había nacido un par de años antes, esta bien es una bebe necesita atención y cuidados pero tampoco debería olvidar que tiene otra hija. Ella solo me ignoraba parecía no existir en esa casa, me metí mas a youtube a Internet y me centraba en eso para poder sonreír. En la escuela igual siempre paraba con audífonos escuchando música para no escuchar voces, aunque nadie dijera nada yo escuchaba voces insultándome, gritando lo asquerosa que me veo, lo mal que esta mi cabello, lo patética que era. inútil, horrible, que nadie me necesitaba, que nadie me quería.
Mis notas empeoraron, faltaba a clases, en segundo de secundaria llamaron a mi mamá le contaron como estaba en notas que no presentaba tareas que no iba a la escuela, esa noche me regaño, me grito, que ella se esforzaba para que yo pueda ir a la escuela para pagar los materiales que debería estar agradecida, que debo esforzarme en la escuela, que no parecía hija de ellos por que no tenia buenas calificaciones, yo le dije que no pedí haber nacido, que no puedo concentrarme en clases, que no quiero ir a clases que me odio, que odia mi vida, ella dijo "Ojala no te hubiera tenido" después de pegarme una cachetada y se fue. Yo dormía en el mismo cuarto que mi hermano mayor que había salido por orden de mi madre. entro cuando ella salio me pregunto si me pego yo negué y me senté en mi cama abrazando mis piernas la ultima frase se repetía en mi cabeza las voces la gritaban otras se reían sentía que mi cabeza iba a explotar. No sabia ni lo que estaba escribiendo en ese momento en una hoja, pero en la madrugada salí de mi cuarto deje la carta en su puerta y salí de la casa, camine sin rumbo solo pensando quiero morir, quiero desaparecer, quiero irme, quiero dejar de pensar. Llegue a un edificio en construcción cerca de una avenida en ese tiempo ver edificios tan altos era raro y ese era de los primeros. Busque una forma de entrar lo rodee, escuche un taxista pitar no me gire para verlo, el dijo que podía llevarme le dije que no tenia dinero me respondió que no importa puedo darte una vuelta gratis. A mi ya no me importaba morir tirándome de un edificio o violada o vendida por ese hombre me subí al auto blanco, nunca lo mire, recogió a una chica borracha despachada por su novio de una fiesta. Dimos una vuelta y la mujer pidió volver donde el chico lo que el taxista hizo. Después de dar vueltas preguntando por que estoy fuera sola y tan tarde, si había tenido peleas con el novio, yo le dije que mi madre había dicho que deseaba no haberme tenido y yo quería desaparecer para que ella este feliz, el se quedo callado un tiempo, llego a una terminal que antes estaba en medio de la ciudad cerca habían residencias el taxista me pregunto si quería quedarme esa noche en uno de esos cuartos, yo ya algo de vuelta en mi le negué y agradecí el compro dulces de una señora los comí, le pedí que me dejara bajar el insistió en que me llevaría a mi casa le di mi dirección, tenia sueño y no pensé si esto era buena idea, de todas formas me llevo, entre a casa recogí la carta y nunca volví a ver al taxista.
Después de esa noche las cosas en casa fueron de mal en peor, yo no comía con ellos, en las mañanas me quedaba encerrada en mi cuarto iba de vez en cuando a la escuela o me iba a caminar sin rumbo. De alguna forma aprobé enserio no se como.
Decidí ignorar el hecho que mi madre no me quería, igual que ella hizo o tal vez se sintió mal, pero hasta la fecha jamas se disculpo o nombro el tema otra vez.
En la escuela iba bien solo hacia lo que podía sin esforzarme mucho, disertar era imposible, las voces siempre estaban ahí pero trataba de ignorarlas con música. Yo sentía un vació en mi, como si fuera un muñeco. sin vida sin sueños sin nada. Empece a cortarme al principio por curiosidad eran leves como rasguños de gato que se curarían en un par de días. Pasaron semanas en la escuela insistían en que debía hablar, que no podía evitar hablar en la vida. Cortarme se volvió una necesidad para callar las voces, para dejar de sentir un remolino de pensamientos, de frustración, de impotencia, de rabia, Se que tengo que hablar, se que tengo que esforzarme, se que tengo que hacerlo, pero no quiero, no estoy aquí por gusto, solo estoy aquí hasta que reúna el valor para acabar todo.
Los cortes se volvieron mas profundos mas seguidos en mas partes del cuerpo ya no solo brazos, pasaron a los muslos piernas, abdomen, cuello.
Lloraba sin una razón en concreto cada noche.
Un día mi gata que se encariño con mi hermano mayor tuvo o trajo una gatita solo una, no había rastro de sangre o de haber mas ni que la gata había estado embarazada, pero la gatita era recién nacida de colo negro con salpicones de color naranja mostaza amarillo y blanco. La llame Ayami que en japones es Mar de colores. Por cierto cuando me centre en youtube, también conocí el anime, que también me centre en el.
Ayami creció y era mas apegada conmigo, siempre que me sentaba ella venia corriendo de cualquier parte y se echaba en mi regazo ronroneando exigiendo cariño lo cual yo le daba, en la noche cuando estaba llorando ella me ronroneaba restregándose en mi, yo le contaba lo que sentía lo que pasaba en la escuela en casa y ella parecía entenderme se quedaba sentaba viéndome o ronroneando a veces maullaba cuando paraba como si me contestara. Ella parecía que vino para alegrarme la vida ya no sentía ese vació las ganas de cortarme disminuían y dejaba de escuchar tan seguido las voces. Así paso un año y meses mas.
Un día cuando volví de la escuela no vino a recibirme como siempre no le di mucha importancia porque podría estar comiendo. Esa noche no vino, no era tan raro había veces que mis gatos desaparecían un par de días especialmente cuando estaban en celo, pero no era época y ella estaba operada. Pense que ella volvía durante la tarde cuando estaba en la escuela pero mi tía me pregunto que paso con la Ayami que no la veía desde hace días. Comencé a preocuparme el día siguiente le pregunte a mi hermano si la vio el dijo: Mamá la mato por que se orino en su cama. me quede sin palabras y deje de respirar por un momento le dije que deje de bromear tan mal y le volví a preguntar el dijo que le pregunte a nuestros padres. Le pregunte a mi papá, me dijo que le pregunte a mi mamá y que fuera a almorzar. no le pregunte solo me quede en cama llorando todo el día sin comer nada, No comí nada durante tres semanas solo agua. iba a la escuela porque odiaba estar cerca de ellos. Comencé a pensar en ellos como asesinos y lo sigo haciendo. Después de la escuela volvía a casa caminando por el camino mas largo posible dando vueltas para llegar lo mas tarde posible aunque hiciera frió, esto se volvió costumbre durante los siguientes años, el fin de semana de la segunda semana Ella vino a mi cuarto yo estaba viendo vídeos en youtube. Me dio una cachetada y pregunto que me pasa por que actuó como una malcriada, que no se me puede decir nada o hacer algo por que ya empiezo a llorar, yo me quede en silencio con la mirada en el suelo y la mejilla ardiendo, ella se levanto y desde la puerta me dijo ven a almorzar respondí no quiero y me lanzo lo que tenia a mano libros y cerro la puerta de un golpe. durante ese tiempo intente cortarme las venas siempre temblaba y no podía ir tan profundo siempre el recuerdo del maullido de Ayami me detenía y me hacia buscarla por todas partes esperando que salte a mi cama y me ronronee lo que nunca pasaba a veces salia en la madrugada solo caminando hacia un parque, me quedaba ahí viendo las estrellas hasta que sean casi las 5 y volver a casa, el insomnio se iba presentando, las noches que no salia me quedaba viendo mi techo y las estrellas que pegue en este, escuchando música hasta dormirme y despertar dos horas después, tratar de volver a dormir solo para que lo mismo pase hasta que ya amanece.
En uno de esos días ella vino y me dijo que me vista que saldremos estaba enojada y me gritaba solo hice lo que me ordeno salimos hacia INTRAID un instituto de tratamiento rehabilitación e investigación de drogo pendencias y salud mental (Es lo que salio en Internet) para mi era el Loquero, ya había ido al psicólogo antes pero era uno privado y caro para mi gusto solo fui un par de veces donde solo me mostraba vídeos y me hablaba de dios, cuando un par de años yo había dejado de creer en este o mas bien no le veía sentido. Aveces la psicóloga me contaba de su vida supongo esperando que yo le cuente la mía, lo que nunca paso porque no tenia confianza alguna en ella. En INTRAID se pagaba pero era mucho menos que el privado. Ahí me vio una psicóloga y psiquiatra. no me sentía para nada en confianza no hable nada. me recetaron antidepresivos. Los odie.
Luego de eso fuimos a comer, no comí nada y lo pusieron para llevar, las pastillas hacían que me diera hambre y días después comí algo, desde hace años evitaba verme detenidamente al espejo pero un día bañándome vi mis costillas, siempre fui de las chicas delgadas y siempre sentía mis costillas, pero ese día me vi al espejo sin necesidad de meter el estomago o hacer algo mis costillas sobresalían y la columna vertebral se notaba mas, los huesos de la cadera, las clavículas. Me perturbo y gusto por igual, ver mi abdomen tan plano y algo hundido me gusto y lo quería dejar así pero las pastillas hicieron que empezara a comer mucho mas que antes y mi cuerpo de chica delgada dejo de serlo. Me odie mucho mas.
Un día habían comprado como 50 pastillas antidepresivas y me las tome todas a la vez con alcohol. pésima elección, Las pastillas normalmente me dejaban con una sensación de flotar muy leve pero yo la sentía y podía reírme de todo, también no pensaba. no podía concentrarme en clases. pero ese dia no podía mantenerme de pie todo parecía dar vueltas me caí varias veces tratando de ir al baño para vomitar, ellos se enteraron de lo que hice, no me llevaron al hospital, supuesta mente porque el lavado de estomago duele mucho, no lo se.
Dormía todo el día apenas podía mantener mis ojos abiertos, me dieron una cubeta para cuando tenga ganas de vomitar, para ir al baño me sentaba en un skate e iba poco a poco, aun cuando estaba a punto de desmayarme a cada rato nunca nadie estuvo ahí para ayudarme, falte a la escuela por una semana no se si pidieron licencia o algo. El efecto siguió unos meses pero a la semana podía pararme y caminar medianamente recta. mis pupilas estuvieron dilatadas por una semana mas, y las nauseas se fueron en la primera semana. el cansancio se fue a las tres semanas pero mi mente se podía quedar en blanco fácilmente, habían conversaciones en mi mente no se de quienes porque tampoco habían personas a mi alrededor, comencé a pensar que mi mente, corazón, cuerpo y "yo" eramos diferentes seres. cada uno con su propio pensamiento. Aun hoy en día me refiero a estas partes como otras personas. Deje de ir al loquero que no ayudo en nada. En las noches me despertaba buscando aire, cuerpo había dejado de actuar solo, a veces cuando me quedaba en blanco podía dejar de pestañear o de respirar o caminar y me caía, creí que mis reflejos segian dormidos por las pastillas. Nunca le dije a nadie de mi familia nada.
En quinto, seguía saliendo durante la noche y después de clases yendo al mismo parque. Una noche en febrero conocí a un chico me empezó a hablar amigable manteniendo una distancia, haciendo preguntas y contándome de el, como si conociera como hay que tratarme. cuando comenzaba a sentir que quería irme el se despedía, esto por un par de noches, intercambiamos números, yo faltaba a la escuela e iba a su casa a jugar el me preguntaba y escuchaba, no se si me entendía pero lo que respondía era como si lo hiciera perfectamente, el era tan perfecto que parecía irreal. el 28 de febrero fui a su casa, a jugar como siempre, el se fue por algo de beber y comer dejándome en su cuarto, llego un mensaje en su celular lo vi el tenia mi contraseña y yo la suya no vi el mensaje era de su madre, entre a galería porque el nos sacaba fotos y quería borrarlas porque no me gustaban aunque pensaba crear copias y ocultarlas solo quería asustarlo un poco. Yo fui la que sintió temblar todo su cuerpo y sentir como me quedaba helada. En galería mas que nada veía fotos mías en varios ángulos algunos solo mostrando mi trasero o pecho habían algunos desde lejos en aquel parque había un gif donde estaba de espaldas y pareciera que estuviera haciendo twerk o no se. Escuche abrir la puerta lo que me hizo respirar de golpe. Aquel chico que siempre tenia una mirada dulce amable y comprensiva se iba transformando a una mas de miedo entre enojo. solté el celular que cayo en la cama, dejo la bandeja en su escritorio y salio del cuarto comencé a temblar mas, tome mis cosas y quise salir pero la puerta estaba con llave se me hacia mas difícil respirar, el volvió abrió trate de decirle que quería irme el cerro la puerta y me agarro del brazo tirándome a la cama repitiendo que el no quería que fuera así pero yo lo obligue. me inmovilizo e inyecto algo en mi brazo lo hizo brusco y yo ya estaba llorando con el terror en todo mi cuerpo pidiendo que me dejara ir que no le diré a nadie.
Comencé a sentirme adormecida trataba de levantar mi cuerpo pero no lo lograba mis ojos pesaban, mi cuerpo se sentía distante el comenzó a quitarme el short y tocarme, de mi solo salían balbuceos que según yo eran palabras, no se cuando cerré los ojos o que paso después, solo desperté en aquel parque con dolor en todo el cuerpo me quede ahí un rato tratando de convencerme que nada paso solo me desmaye y desperté. que nunca había conocido a nadie en ese parque. y me fui lentamente a mi casa tratando de ignorar que mi ropa estaba mal puesta y la ropa interior mojada. Llegue a casa tipo 5 así que nadie supo cuando llegue porque todos dormían.
Jamas le dije a alguien de el su nombre lo que paso nada. Viví ese año tratando de olvidarle, pero las voces se volvieron mas fuertes mas constantes los cortes volvieron mas profundos tenia miedo de hablar miedo de estar con otras personas, cuando alguien mayor y desconocido me hablaba temblaba y solo quería llorar. deje de ir a la escuela de nuevo quise escapar de todo no soportaba estar ahí fingiendo que todo estaba bien cuando yo era un desastre quería ir a otro lugar donde nadie me conociera donde podría estar sola sin preocupaciones sin responsabilidades sin nada. Tome el primer autobús que saliera y pudiera pagarlo. me fui a otra ciudad solo con agua cuadernos para escribir o dibujar un celular sin chip y solo música. estuve todo el día ahí paseando viendo lugares donde podría dormir. fui a la terminar porque siempre veía que ahí dormían personas y los guardias cuidaban, no considere que yo desde que llegue me tomaron de sospecha por escaparse, me quede ahí hasta las 3 donde se acerco un guardia y me pidió acompañarlo me hicieron preguntas si había ido ahí por un supuesto trabajo o un novio que me lo pidió o acompaño, estábamos en frontera con otro país así que la idea de contrabando era clara. yo negué a todo y dije que solo quería un descanso pero era menor de edad me llevaron con policías a la estación mas cercana en el camino inspeccionaban mi mochila y los cuadernos, en la estación me hicieron hablar con dos psicólogas no me agradaron me tomaron como caprichosa que debería de afrontar mis deberes que mis padres seguro estarían preocupados, etc. Los llamaron yo en un rincón me cortaba con las voces insultándome, hasta que mis padres llegaran me llevaron a una casa hogar me dieron un cuarto y me encerré ahí como me lo recomendaron puse a cargar mi celular no pude dormir toda la noche, ellos llegaron en la mañana no les dije nada ni salude me aleje de su falso abrazo y salí rumbo al auto ellos subieron y dijeron que aprovechando que están ahí que fuéramos a la feria, No me gustan para nada los lugares con mucha gente y sin un orden ellos lo saben, pero aun así los seguí, estuvimos caminando ella me preguntaba si había algo que me gustara yo le apunte una polera violeta en degrade a blanco, era holgada ella dijo algo mas para tu edad, me enoje, y me fui los deje solos. Camine un rato pensando si irme pero mi mochila estaba en el auto y ahí mi plata y celular ademas de cuadernos, fui donde el auto tratando de entrar luego de media hora ellos volvieron con bolsas tuve la pequeña esperanza que me compraran lo que les dije me gusto, pero no ella se compro un pantalón y el una polera. abrieron el auto tome mi mochila y quise irme pero el me metió de nuevo en el auto y cerrado me preguntaron porque me fui si podían buscar otra cosa, yo les dije que si hay algo que me gusta es así, no traten de meterme sus pensamientos porque lo único que hacen es que los odie mas y mas ellos se quedaron en silencio y avanzaron el auto yo me eche en el asiento, ella pregunto si tenia hambre no le conteste aumentando el volumen a mi música pararon en una avenida y compraron unos apestosos sándwiches de carne y huevo. quise vomitar. en ese tiempo yo ya iba dejando de comer carne en un principio por el asco que me causaba.
Llegamos a casa y me encerré en mi cuarto. Al día siguiente me llevaron de vuelta a INTRAID dispuestos a internarme, no había cupo así que fue una internación en casa, me llevaron regularmente a las sesiones y recetaron antidepresivos con pastillas para dormir. estuve dos semanas hasta que la psicóloga dijo que pruebe ir a la escuela me dieron tranquilizantes que no funcionaron muy bien el temblar y que me cueste respirar seguían. Odiaba ir a la escuela iba muy de vez en cuando ahora habían llevado una carta de la psicóloga para que me permitan faltar, a fin de año después de meses de sesiones y pruebas me diagnosticaron Ansiedad social, Depresión y Trastorno de personalidad limite (TLP).
Aprobé ese año también, al siguiente llevaron al inscribirme cartas de la psicóloga para que tengan un trato un poco diferente conmigo, que no me fuercen a disertar, no pasar educación física, darme un poco de tiempo si lo necesito al presentar tareas. Ese año también falte a clases en total fui solo medio año, me esforcé en lo que podía, Ingles, Artes plásticas música. pero aun así no era de esperar las quejas de los demás alumnos, los 4 chicos segian, pero ahora eran 26 chicas. Las escuchaba hablar a mis espaldas diciendo que pague a la directora, o que amenace con suicidarme en la escuela o que iría a demandar a la escuela si era un maestro pues lo típico, que le había hecho trabajosos. Dos de los chicos a veces me pedían ayuda en mate, química física o ingles. Antes de las pastillas yo era buena en mate y también antes de faltarme. pero con lo que podía me gustaba ayudar porque siempre creí que los chicos eran mas sinceros y no hablaban detrás de ti. Ese año fue medianamente normal deje de ir a la psicóloga por problemas económicos y que me cambiaron la psicóloga y no tengo ganas de volver a cero.
Ahora el problema necesito una psicóloga que me entienda para preguntar sobre como tener un novio a distancia teniendo yo TLP y ataques de abandono constantemente haciéndolo sufrir.
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2020.08.01 05:57 vicvegajuas_36 Aquellas veces que vi a la muerte.

Supongo que para estar al borde de llegar al 20% de mi vida (suponiendo que no muera antes de los 80) la muerte ha estado muy presente en mi corta vida. Tengo 5 "historias" que creo que valen la pena contar. En cada una el miedo estaba presente, y más que nada en la última. Pero empecemos por el principio.
Si no mal recuerdo, la primera experiencia que tuve fue con algún pez. Siempre he sido un fan de la acuariofilia. Obviamente que a mi temprana edad de 3 o 4 años no podía meter mano en la pecera, ese era un asunto más de mis padres. Pero era el que más la miraba. Vaya, que mi vista estaba perdida en ese tanque lleno de peces coloridos y hermosos. Y sin venir a cuento, miro por donde la vista usualmente no llega, y ahí está... Un pez que le han arrancado la cabeza mientras es devorado por los demás. Por aquellos compañeros con los que compartió su vida. No sabía muy bien qué pasaba, así que lo trataba de ignorar, aun cuando me daba cierto disgusto.
Pero eso solo fue el principio. Me gustaría que, en beneficio de la narrativa pudiera ir subiendo las cosas poco a poco, pero la vida no me dejó. Mi siguiente experiencia fue no un peldaño más arriba, sino un piso.
Vacaciones, en algún punto entre 2009 y 2011. Un pariente lejano fue asesinado a tiros. Yo no sabía quién era, ni siquiera a que familiares debería apuntar la mirada para medianamente comprender a quienes estábamos yendo a visitar al otro lado de país. Un viaje en carretera sorprendentemente divertido de unas 7 horas fue lo primero que me tocó. Hasta hubo una "canción de viaje" (Vuela Vuela, de Magneto. Aunque estoy seguro que realmente me estoy equivocando). Vamos, que por al menos un rato, todo parecía un viaje de vacaciones. Hasta que llegamos a una parte donde un cartel verde enorme anunciaba en una forma medio tenebrosa el nombre de aquel pueblo. Recuerdo que, casi de forma automática, apagaron la música. Pregunté el por qué, y la respuesta fue "Respeto al muerto"
No creo que pueda entender, incluso aun hoy en día el porqué de eso. No creo que ningún muerto pierda el tiempo en ir a regañarte, gritando "¡Apaga tu puta música, o no me muero!" Da igual.
Y la duda en mí no paró. Llegamos a la casa de esas personas una hora después. Me quedé pensando si el muerto me estaba oyendo. Y en el momento que una nota saliera del auto, reviviría o algo. Llegamos a la casa de la madre de este chico, todo era lúgubre. En este hermoso país (México), la muerte es diferente en cada lugar. Hay algunos que celebran casi de forma literal, va medio pueblo, tiran cohetes, sirven comida... y en otros es más ligero. Entierra y vámonos. Esa vez, era lo primero. Dios, pero vaya que era raro. Medio mundo estaba pálido. La madre del chico no la recuerdo mucho, pero era la que mejor se lo tomaba por lo que podía ver. Y ahí estuve, preguntándome si debía estar triste, o normal por una persona que ni siquiera sabía cómo era su cara, pero cuyo cuerpo en medio de la casa, guardado en una caja blanca. (y la vida me enseñaría, casi una década después de lo mal que estaba en sentirme "normal" ante la muerte de un desconocido, pero en un momento vamos a eso)
Siguiente día. Toda la familia está con mejor "ánimo". Era hora de llevar el cuerpo. Llegamos al cementerio, y nosotros nos mantenemos alejados del lugar de la familia. Y la madre, abrió el cajón, miró el cadáver, lloró, y lo cerró. Fue algo corto. Pero mi mente me ponía esa morbosidad de querer ver el cuerpo. Pensaba que aún tenía agujeros, o que estaría sangrando. Cierran finalmente ese cajón, y con una grúa, en un hoyo probablemente hecho en la madrugada, metieron el cajón. Ahí pasaron muchas cosas que pude comprender a medias. Alguien se tira a ese hoyo, lleva una especie de jícara con lo que creo que eran gusanos, y los coloca dentro del ataúd, abriéndolo lo justo para meter eso. Después, a todos nos dan una rosa. Aun me pregunto qué estaba pasando por mi cabeza, pero sentía que era un juego. Quien pudiera tirarla en el mero centro del cajón, ganaba. ¿Por? No lo sé, ideas retorcidas de un niño. Y se acabó. Cuando nos largamos de ahí, ya en la noche, me puse un poco feliz.
Al fin podía escuchar música de nuevo.
El tiempo pasó, e ignorando a la muerte de un perro que convivió con nosotros menos de una semana, y uno que otro pez... todo estaba tranquilo.
Lo más cercano que llegué a ver a eso, fueron mis propios intentos de matarme. No, nunca fue nada peligroso, pero supongo que estuve cerca. Lo peor que me pasó es que me drogué con unas pastillas que ni siquiera sabía para qué eran. Y, ahora que lo pienso, diablos. Tenía unos 9 años cuando eso pasó. En ese momento estaba mal, pero no sé qué me llevó a pensar a hacer eso. Supongo que la idea de que jodería a todos haciendo que no pudieran escuchar música por semanas jeje. Y lo peor no me llegaría, eso sería para la secundaria. Pero eso ya es harina de otro costal, otro costal feo y enorme.
Mi abuela falleció a la mitad de la secundaria. No te engañaré, era una persona que amaba mucho. No solo por la gran persona que era, si no por su relación conmigo. Vamos, que era el nieto preferido (de entre unos 15) y era un honor. Más que nada creo que porque éramos amigos. Buenos amigos...
Todo fue repentino. Esteba en el cine junto a mi papá en una noche de jueves, viendo el estreno de "Star wars: Los ultimos jedi", y mi madre le habla a mi padre. Me dice con cierta tranquilidad que mi abuela está mal, y si deberíamos salirnos e ir a verla. Pero su tono de voz era muy casual. Demasiado... No era la primera vez que ella se ponía mal. Venga, que ya llevaba 85 primaveras. Así que le dije que mejor la buscaríamos mañana.
Viernes. Es un día espectacularmente feliz. Tenía mi clase favorita, a mis amigos, y simplemente era el hecho de ser viernes. Pero a la salida veo a mi madre, vestida de negro. La saludo, y la noto muy seria. Mi primera pregunta, era como estaba mi abuela. No hay respuesta. Insisto. No hay respuesta. Me enojo un poco, y tratando de dejar de lado ese pensamiento que estaba dominando mi cerebro le pregunto una vez más. Todos los hijos conocemos a ese lado inusual de nuestros padres, aquel lado frio e incómodo. Y ese lado se manifestó al decirme que me diría en el auto.
Y sentado, un poco mareado y con mi corazón desbocándose fue como me enteré que mi abuela había muerto. Trataron de decirme de una forma dulce, pero creo que fue para peor. La verdad, fue todo muy triste al principio. Y fue por un par de años la vez que más miedo pasé. Llegar a una funeraria, y entrar a aquella sala privada, con mis familiares llorando y vestidos de nuevo de negro.
Pero cuando el miedo llegó sin avisar, fue cuando mi madre me obligó a ver al cadáver de mi abuela. Me resistí. No quería. Definitivamente no. Pero, una cuestión de religión, o, quizás la necesidad de que yo también sufriera lo que todos pasaban, tuve que verla tras ese cristal. Y ahí estaba. No sé qué decir realmente sobre esto. Se veía en paz al fin. Y eso era un poco reconfortante.
Las horas pasaron, y más gente llegaba. Hubo un rezo, en la última noche. No aguante. No, no podía soportar estar por media hora rogando porque el alma de mi abuela no fuera al purgatorio. Era algo horrible. Y, con todo respeto a la gente que cree en dios, todo aquello fue una de las razones por las que hoy en día me considero agnóstico. Ese tiempo durante el largo rezo fue horrible. No me sentía "agarrado" por dios. Me sentía simplemente abandonado, rezándole al aire por el alma de una persona que en vida fue un pan de... dios.
Pero llegó el siguiente día. Al entierro llegaron, al menos creo yo, más de 70 personas. Ahí me di cuenta de una cosa. Por más triste que fuera la cosa, mi abuela tuvo 85 años para hacer lo que quisiera con su vida. Y se veía reflejado en la cara de los demás. Más de 70 personas, deprimidas por la partida de una persona así. Y ahí... ahí más que nada empecé a sentir respeto. Su tiempo en esta tierra había terminado, pero la había usado para ser una gran persona. Y para sacar a adelante a los demás. Y, cuando la enterraron encima de mi abuelo, quien se había adelantado hacía más de 18 años, si, estaba llorando... pero al mismo tiempo no podía sentirme tan orgulloso y suertudo de haber compartido una buena parte de mi vida con alguien así.
Al menos yo sí... porque mis tíos... tremendos bastardos. Me reía de los chistes de los terrenos de la abuela, pero santo dios. No creía que en menos de 72 horas tras estar bajo el suelo, mis familiares mostrarían su verdadera... saña.
Cuando la navidad llegó, la familia estaba destrozada. Y no tenía miedo de que jamás nos veríamos de nuevo. De hecho... me sentía tranquilo al entender lo pendejos y roñosos que eran.
La muerte quiso divertirse una vez más. Y, en menos de un año, se llevó al tío más veterano. No habría pasado un mes de la muerte de mi abuela cuando el cáncer llegó.
Él fue una buena persona durante 60 de sus 61 años vividos. Pero cambió. No sé si culpar a algo en específico. Pero simplemente, algo salió de él. La verdad es que no me daría miedo decir que fue un poco cabrón un par de meses antes de la tragedia. Pero es lo que hay con la muerte. Y mi tío, mi tío sabía cuándo moriría. No creo que estuviera listo para ver a la muerte de frente los primeros meses (de ahí porque se convirtió en un cabrón), pero al final, él y su familia lo aceptaron. Y, la vida, como queriendo jugar con nosotros, de nuevo nos informó con una llamada mientras que estábamos viendo una película, de que estaba grave. Pero al menos esta vez, estábamos seguros de que "eso" pasaría.
Supongo que la historia se repite en gran parte. De nuevo entre a una funeraria llena de gente llorando, y de nuevo me obligaron a ver su cadáver. Si, se veía muy diferente a aquel tío que conocí en las reuniones familiares, fiestas y quien había sido la primera persona en darme dinero por trabajar.
No me sentía tan mal. De hecho, me sentía mal por no sentirme mal. Y peor aún me sentía porque me reí en su funeral. Estaba con una buena amiga, y la verdad, solo tratamos de animarnos un poco. No, no me burlaba de él. Si no, solo trataba de buscarle la irreverencia a todo esto. Además, si no lo hacía, mi ansiedad me mataría. No soporto los funerales. Es un NO para mí. Ese rollo de tener un cadáver rodeado de gente me parece medio diabólico. Más para ser algo usual en la religión. Aquí solo puedo decir que me sentí... triste de nuevo. Pero, también un poco... ¿agradecido? Por el hecho de que dejó de sufrir. Y, eso siempre es bueno.
Pero nada me prepararía para ver la transformación de la muerte en carne propia.
Pasaron 2 años. Y finalmente estaba en la preparatoria. No me iba mal. Me sentía en un lugar donde, aunque aún estaba la inmadurez clásica de adolescente, no todos eran unos sínicos de morondanga. Las personas que odiaba se habían ido, y aquellos que no, pareció que el hecho de que los "malotes" dejarán el colegio, les había dado la libertad para actuar como eran realmente.
Llega el día. Viernes, última clase. Aquel maestro de Física que era apodado de forma cariñosa como "Frozono" por su aspecto ridículamente parecido al personaje de Pixar dejó un proyecto:
Ir a un parque de atracciones y hacer los cálculos para medir cuanta velocidad hace un juego.
¿Sencillo, no?
Además, iría con mi equipo de física. Sería la primera vez que saldría con mis amigos un día entero por decisión propia (bueno, obligada por un maestro solo un poco).
Sentí un poco como si creciera. Que ya estaba haciéndome el "adulto" (con 14 años...)
Y llegó el sábado. Inclusive me levanté temprano ese día. Salí con mi madre y llegué al lugar donde debíamos ir. Y los encontré en la mera entrada. Nos saludamos, reímos y entramos... sin saber que habíamos entrado en una ruleta rusa de 20 personas.
Hicimos esa madre de experimento. Y, algo que noté desde el principio era que todo era viejo. Pero suponía que era normal, con la "historia" tan larga de ese lugar. Tras subirnos a ese juego, y tomar el tiempo, suponíamos que era todo. Pero, la única adulta que estaba en ese momento con nosotros, decidió que nos compraría un pase para todo el día. Su hijo es una persona solitaria, y se sentía feliz de vernos juntos como amigos.
Y el revólver con veinte balas comenzó a girar. Con las balas yendo y viniendo. Sin saber si dispararía las veinte, o si se atascaría...
Mi amigo estaba aterrado de mi propuesta de subirnos a todas las montañas rusas. Y yo quería empezar con la más vieja. Una bella montaña de madera blanca. Pero a él le aterraba. Y no lo negaré, a mí también. Pero yo estaba convencido que debía perderles el miedo. Por lo que di la idea de finalmente ir primero a la más nueva. Una de metal que parecía no tener más de 5 años ahí.
Vamos, y la fila es sorprendentemente corta. No más de 30 personas. Llegamos. Va la primera vuelta. Seguimos siendo treinta. Hablamos de cosas banales. Segunda vuelta. La fila preferencial nos mantiene con 25 personas. Ahora nos quedamos sin temas de conversación. Tercera vuelta. No había muchos en esa fila preferencial, por lo que ahora somos 16. Bromeo con la película de Destino Final 3 al ver bien el juego, que estaba en terrible estado. Risas. Silencio. Cuarta vuelta. Parece ser nuestro turno. Pero esa fila preferencial... esa cosa salvó a aquellos que pagaron un poco más. El número se queda así y seguimos de pie... Quinta vuelta. Durante esta, llega un par de parejas. Jóvenes. Nunca me dirigieron la palabra, pero automáticamente me cayeron bien. No llega nadie por la fila preferencial. Al fin vamos todos. Estoy un poco nervioso, pero sorprendentemente feliz para lo que estaba a punto de hacer. Los tres queríamos ir en la parte de atrás. "¡Se siente mejor!" o "está con madre el jalón"
Pero, hubo algo en mí, que me dijo que deberíamos respetar la fila. Casi cuando mis amigos estaban por entrar en el vagón. Y nos metimos al penúltimo. Ahora estaba muy feliz. Y la máquina comenzó a andar justo cuando el dichoso último vagón estaba siendo asegurado. Ahí iban esas dos parejas. El juego comienza. Una enorme cuesta nos presenta el camino. Y sin saberlo, el revólver ya estaba listo, cargado y apuntando. Llegamos a la bajada. El juego para un poco sin detenerse.
Y caemos. Empiezo a gritar. Estoy gozando esto. Estoy feliz. Ya no le tenía miedo. Bajamos a más de 60 kilómetros por hora. Tomamos una curva y el juego vuelve a subir.
Y caemos. Pero esta vez llega mi mayor miedo. Los loops. 2. Los tomamos sin siquiera darnos cuenta de lo que pasaba. Volvemos a subir una vez más a por el último loop.
Y caemos. Tomamos el loop, estoy gritando a todo pulmón. Una fuerza gigantesca provoca que mi cuerpo vaya hacia abajo. Un fuerte golpe se escucha. Mi pierna. Mi pierna duele mucho de la nada. Subimos de nuevo.
Y caen. Una pequeña bajada es tomada con mucha fuerza, pero la subida ya no. El tren empieza a columpiarse al no tener fuerza. Puedo levantar al fin la mirada.
Mi primer pensamiento fue que había sucedido un error. Que pronto volvería a su normalidad y terminaríamos el recorrido. Mi siguiente pensamiento fue que estaban ya preparándose para Halloween desde septiembre, ya que había un vagón estrellado en el suelo. Simulando un accidente.
Tuvieron que pasar segundos para que mi mente se coordinara con mis ojos. Ese adorno tenía a dos personas. Y aquel vagón no era un adorno. Hace menos de cinco segundos estaba detrás de nosotros.
A algo se dirige mi vista. Como cuando la pecera. A ese lugar incómodo donde la vista no debía ir.
Ahí estaba el pez. Solo que era el joven simpático. Y al igual que ese pez, le faltaba una parte de la cabeza. Sentí una coordinación bizarra, ya que cuando comprendí lo que estaba pasando, y empecé a gritar, todos los demás se me unieron.
Miré a mi amigo. Tenía sangre en la cara. De nuevo voltee a mirar el juego. La sangre estaba hasta lo más alto de este. Y vuelvo a mirar a ese joven. Está aún vivo. Con un espacio en su cabeza donde hay un charco de sangre, más otro que hay en el suelo con restos de carne. Y ahí fue la vez que más miedo sentí en mi vida. Estaba viendo por primera vez a la muerte en todas sus fases. Ví como el chico, desorientado y con su playera blanca que revelaba la cantidad de sangre que perdía, tratando de mirar a su pareja. Tratando de abrazarla. Tratando de levantar su cabeza, ya que por la posición del carro literalmente se le estaba saliendo el cerebro. Y finalmente, se dejó de mover, en los brazos de su novia.
Casi dos minutos después alguien se asoma a ver que estaba pasando. Cuando esas personas que parecían no ser las que deberían salvarnos, hacían lo que podían por sacarnos de ahí me dí cuenta de algo. Faltaban los otros dos. Y le preguntaba a mi amigo que tenía la cara pálida, y la sangre cayendo por su mejilla donde estaban. Nada. No hay respuesta. Y sin saberlo, uno de ellos estaba tirado un poco adelante del vagón, sin que ninguno de nosotros lo viéramos. Muerto. Y la otra chica, estaba viva, pero aun así tirada.
Nos quitan la seguridad y nos ayudan a bajar. Sigo aterrado por ver como ese tipo esta palidecía más y más con una cara perdida. Y su novia solo lo abrazaba. Aún caía la sangre de su cabeza.
Cuando pude bajar sentí el dolor en mi pierna. Casi tropiezo. Doy una mirada al charco de sangre. Y escucho algo que me parte el corazón. Una niña. No debía de tener más de 10 años. Le llora a su papá por que pisó un pedazo de cerebro. Alguien comienza a vomitar. Una guardia nos abraza y nos dice que todo estará bien. Y, como una última broma de ese macabro juego, miro al suelo tratando de tranquilizarme. Como en una película veo gotas de sangre que cada vez se hacen más grandes hasta que llegan a un pedazo de cráneo con un poco de cerebro. Con una voz débil le pregunto a la guardia si eso es lo que creo, a lo que me dice que sí, y que siguiera.
Nos encerraron en una habitación.
No revisiones médicas, ni tranquilidad.
No escucho nada. Mi cabeza repite una y otra vez la escena.
Cuando recuperé un poco el sentido de todo, solo era caos y más caos. Gente llorando. Gente abrazando a sus familiares. Mi amigo peleando con un guardia y la madre de mi amigo abrazándolo entre lágrimas.
Y al fin, tras lo que pudieron ser 5 minutos, pero se sintieron horas, comprendí lo que pasó.
Vi a alguien morir.
No creo que sea necesario detallar que pasó después. Simplemente tuvimos que salir corriendo de ese lugar. Tuve que dejar la escuela por un mes. Y tuve que tomar hasta una medicación. Me hundí en una depresión y la ansiedad me asesinaba.
Lo pienso, y es irónico. Pero la muerte por la que más he sufrido fue de un completo extraño.
Reflexionado un poco sobre esto, ya a casi un puto año de eso, aquí me doy cuenta de que esa fue la vez que más miedo pasé. No solo por la impresión. Fue algo tan fuerte que hizo que un escritor de horror, que le gusta escribir y ver escenas gore estuviera perturbado por algo así.
No solo porque el tipo murió en manos de su novia.
No solo porque no debía tener más de 20 años.
No solo por la sangre.
Si no por el hecho de ver todo. A lujo de detalle. Y pensar que de alguna forma esa persona estaba viva. Y además, por el hecho de que por nada pude haber sido el que hubiera tenido la cabeza partida. Por un largo momento me culpé a mí mismo. Que yo los había asesinado. Y que era mi culpa. El miedo estuvo conmigo por más de 5 meses. Empecé a verlo. Con la cabeza abierta, sangrando y parado en la puerta de mi cuarto en la madrugada. Ese mismo miedo me perturbó el sueño. Cada que soñaba, era lo mismo. Sangre y montañas. (Inclusive ahora, me tiemblan un poco las manos y me cuesta tantito respirar al escribir esto)
Y, si lo de mi abuela no me había hecho completamente agnóstico, esto si.
Todo mundo le agradecía a dios que estaba vivo. Cosa que creo entender. Lo que ya no, es que me pidieran que yo hiciera lo mismo. ¿Qué le voy a agradecer a dios? ¿Qué me salvó por alguna razón a mí, mientras dejaba que otros dos murieran en mi cara? ¿No pudo evitar todo desde el principio?
Lo dejé en claro. Dios me ha abandonado. Desde hace mucho tiempo. Y yo no tengo ningún problema con eso. Es más, me siento más libre. Y no pienso en creer en algo así. Pero por favor. No me hagan creer en que debo de estar en deuda o algo.
Como dijo en su tiempo el Sr. Ricky Gervais: "Al final se morirán tus padres, tus amigos, y tú"
Y como dijo... (¿Era un filósofo o un científico?) Una persona más inteligente que yo hace mucho tiempo: "El orden de los factores no afecta a el producto"
Juro por dios (espera...) que no quiero terminar en una nota baja porque puedo. Así que tomen esto como una nota cruda, realista y atemorizante que puede que casualmente sea baja.
La muerte es inevitable. Eso es obvio. Y cada quien la verá sí o sí. Si tienes suerte de que de alguna forma nadie de tus cercanos muera, tú lo harás. Ella nos está acechando. Y debemos vivir con eso. Ya ni siquiera creo que debamos actuar como paranoicos. Digo, no te estoy pidiendo que seas imprudente. Matate tú, no a otros. Y si es mejor, deja que algo más allá que tus propias manos lo hagan. No vale la pena. Y si lo vas a hacer, asegúrate de que funcione. Porque si no... Sigues vivo, y arruinado. Da igual. Solo hay dos formas de morir. Sabiendo que lo harás, o no. Vive la vida con prudencia. No te estanques en pensar que de algo hay que morir. Solo acéptalo y continua.
Estoy marcado por la muerte. Mi "corta" edad ya sirve para contar malas historias con ella. Y mi futuro estará ligado con ella. Me gusta el horror. Matar gente con solo el poder de los dedos. Y, además quisiera ser un paleontólogo. Básicamente investigar cosas que están tan muertas que son rocas. Rayos. Yo solo me metí el pie con esto. Mi mayor miedo, creo que no es que me muera, si no que los demás lo hagan. Y tremendas profesiones agarré para tener miedo.
Pero supongo que está bien. Al fin y al cabo la vida termina de un momento a otro. "Estás vivo" "¡Pues ya no, felicidades!"
Es, por más rudo que suene, es un 50% suerte y un 50% tu responsabilidad mantenerte vivo. Una ruleta rusa que te dará sí o sí. Creo que lo que quiero concluir es que por algo estamos vivos. Y también por algo nos morimos tan fácil. Al final eso no importa. Como dicen "Vales más por cómo viviste que por cómo moriste" Cuando estés en el suelo sangrando, en el hospital entubado, cayendo de un avión, o siendo prendido en llamas por un loco, al final solo valdrá la pregunta "¿Hice algo bueno con mi vida?
Y mirarás a la muerte directo a los ojos por primera y única vez, mientras todo se apaga lentamente y tu existencia termina...
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2020.07.28 14:41 supershadow775 Necesito consejo

(Pd Esto lo escribo desde el cel así que perdón por alguna falta ortográfica) (Pd2esta historia es larga porque quería pedir consejo a la vez que desahogarme con alguien) Hola soy un adolescente de 16 años soy de México y gracias a la cuarentena he reflexionado mucho y a la vez me di cuenta de algo que emocionalmente no me siento bien ya que he repetido 2 veces la preparatoria y y la primera vez cuando reprobe el semestre intente ser todo lo contrario de lo que fui en secundaria porque en secundaria era tímido e introvertido Y sólo tenía 4 amigos pero cuando comencé la preparatoria intente ser amigo de muchos de mi salón y todo por querer ser parte de un grupo y ser aceptado total que la mayor parte de ellos no me cayeron bien ya que teníamos intereses diferentes ya que yo soy un Otaku (y no me avergüenzo de decir que soy Otaku al contrario me pone feliz) y sólo tenía un amigo que era medio Otaku y la cosa es que el a la hora de receso tenía sus propios amigos de la secundaria que también estaban en la misma preparatoria pero diferentes salones y ahí conocí a una de sus amigas que me cayó bien e incluso me gustaba pero ya que no me sentía feliz en esa escuela no le puse atención a las clases y por eso reprobe porque no me sentía feliz a pesar de que estaba esa chica con la que me gustaba y lo normal de los padres me regañaron porque reprobe y tenía que buscar otra preparatoria para el próximo semestre mientras tuve que trabajar y encontré un pequeño trabajo y pasaron los meses y ya había decidido cual era la preparatoria que hiba a entrar y pues me gustó la carrera que ofrecían y hasta la escuela me gustó ya en la escuela el primer día conocí a una chica k-poper y Otaku llamémosle "M" y pues desde el primer día me cayó bien M y a si siguió por un mes y se acercaba mi cumpleaños y ella me pregunto que quería por cumpleaños y yo le dije que cualquier cosa para mi me haría feliz y me pregunto cuál es mi comida favorita y le dije "Mole"(los de México sabrán y si no busquenlo en Google)Y días antes mi mamá y yo viajamos a una ciudad cercana a visitar una tía que me hizo una pequeña fiesta de cumpleaños y el día de mi cumpleaños "M" me envió un mensaje diciendo "Feliz cumpleaños mi sonrisa de Gato" al inicio no sabía porque me puse tan feliz de que me dijera algo así y luego entendí que me había enamorado de ella y llegue dos días después de mi cumpleaños a mi casa y me envió mensaje si ya había llegado y le dije si a si que me dijo si podía salir con ella un rato a ver un desfile y obviamente le dije si cuando llegue a donde nos habíamos quedado de ver y me dio un topper con mole mucho mole😋 y No se porque cuando vi que eso era mi regalo de cumpleaños tuve una felicidad que nunca antes había sentido hacia alguien que me diera algo de regalo de cumpleaños y como no quedaba lejos de mi casa fui rápido y lo dejé al final fuimos a un parque tranquilo y se nos acerco un vendedor y dijo si le compraba algo a mi novia refiriéndose a "M" y los dos apenados le dijimos que no y así acabo el día(yo feliz y sabiendo que cuando regresará hiba a comer algo que amo pero que va siendo mi mamá y mi hermano casi se lo habían acabado😥😑😓😭y fue el primer mole que me gustó y ame tanto) al poco tiempo me enteré de cosas de su pasado que simplemente me destrozaron y me Di cuenta que los dos habíamos sufrido de niños (yo con un padre que abusaba de mi mamá y que hasta que yo tenía 6 años se separó de el pero yo desde los 6 había madurado yo ya sabía lo que era lo bueno y lo malo por otra parte ella desde niña su mamá la maltrataba y no tenía papá) y sólo en la secundaria cuando conoció a sus amigas ella logró empezar a ser feliz y social pero aún así tenía problemas psicológicos ya que aveces llegaba con los brazos cortado y yo por ser buen amigo intentaba animarla pero aún así aveces llegaba igual y todo era por problemas con su mamá (igual que yo)Pero siempre intentaba mostrar que estaba feliz pero yo sabía que ella está fingiendo para que no me preocupara casi al final del año tuve una pela fuerte con mi mamá tanto fue que ese día intente suicidarme pero los métodos fallaron y lo único que conseguí fue que por una semana entera estuviera una marca de estrangulamiento y lo tuve que cubrir para que mi mamá no lo viera y me regañara aún peo pero ella si lo noto y toda la semana me intento animar pero lo único que pude hacer fue llorar en la escuela ya que en casa se daría cuenta mi mamá logre encontrar algo para seguir adelante y eso fue obviamente el anime y "M" y todos en el salón nos veían como la pareja perfecta ósea "M" y yo ya que ella constantemente ella me abrazaba e incluso una ves jugamos retos con unos compañeros y me retaron a besarla parto de lengua y lo hice pero por sólo 3 segundos😂(Pero antes de esto ella una ves me dijo "que harías si derrepente te doy un beso" porque ella sabía que no había dado mi primer beso y yo le respondí "te regreso el beso" a la semana me dio un beso y pues se lo regrese y ese día me acuerdo que nos besamos como 15 veces😂 Lol ese día Di más besos que en toda mi vida jajaja) y hasta que logre poder confesarme mis sentimientos y le pedí que fuera mi novia y ella aceptó yo esta super feliz(el caso es que antes de ser novios a la semana nos besabamos muchas veces)Y me dijo que el sábado quería ver una amiga a si que me dijo que la acompañe y ya el sábado me presento a su amiga me cayó bien y le caí bien también y en el rato que estuvimos ella me abrazaba a cada rato que su amiga dijo "ya mejor busquen un hotel" sólo nos reímos y nos fuimos porque ya era tarde después hubo un mes que no se porque ella sólo me hablaba y nada más pero en ese mes me preocupe que le preguntaba que le pasaba y no me decía nada sólo cambiaba el tema y yo ya triste y enojado decidí que quizás quería romper a si que el día que hicimos un proyecto escolar fuera de la escuela ella todo el día estuvo hablándome como si no hubiese pasado nada en el mes que no me hablaba y fuimos a un parque después de terminar el proyecto y ya de regreso me estaba abrazando y le dije si quería romper ella inmediato dijo si yo quería que no le importaba y si yo decidía que siguieramos siendo novios y le dije que entonces terminaremos pero al despedirnos ella me BESO yo me saque de onda y ella sólo se metió a su casa al lunes siguiente ella me dijo que si que lo mejor era que terminaremos y que tal ves ella confundió el sentimiento de amistad con amor le dije que estaba bien y como ese día estábamos atrás de la escuela "M" dijo puedes acercarte y yo me paro frente a ella y me jala de la camisa y me sienta encima de ella y procede a cerrar los ojos y acercarse a mis labios y yo entendí que era lo que quería y pues que nos besamos de lengua😚 (a todo era el segundo beso de lengua que nos dimos ya que siempre eran de piquito lo más graciosos es que cuando veía los besos de lengua me parecían asquerosos pero por fin se me iluminó el porque😂) después de un ratito ella me dice que sigamos siendo amigos pero con derecho y no voy a decir más porque eso es para otro foro XD al final del año por estar platicando y andar de calenturientos(Pero nunca llegamos a hacer el delicioso) otra vez reprobe junto a ella Y otra vez me regañan pero esta vez no me importó porque simplemente voy a repetir las materias que reprobe que son como 4 pero lo mejor era que la mamá de "M" se iría a trabajar a otro estado y ella hiba a estar sola a si que en esos 2 meses la veía frecuentemente y seguíamos de calenturientos(sin hacer el delicioso)Pero casi al terminar febrero ella simplemente me volvió a ignorar ya no me contestaba los mensajes ya no me hablaba cuando iba a su casa eso me deprimio que mis emociones eran como cuando estaba en la primer escuela me sentía infeliz inútil que no le importaba a nadie ver anime no me ponía feliz como siempre y sólo me la pase llorando como por todo marzo esta ves también en marzo tuve un trabajo muy pesado me los adultos de ahí se burlaban de mi por no saber usar como un hacha una pala un martillo(y no sabía porque como había crecido con mi mamá simplemente no sabía nada de coches o usar herramientas ya que ella sólo me pido enseñar a hacer la limpieza de casa y una que otra cosa)total que está triste le hable a una de las amigas de "M" que somos mejores amigos e incluso le daba consejos amorosos y ella me dijo que esa relación era toxica y que mejor la dejará ya yo le hice caso pero no pude por mucho tiempo a si que a medio marzo después de 2 semanas sin verla quería desestresarme con ella encontrar un poco de consuelo a si que toque su puerta y ella simplemente dijo "sabes no quiero hablar contigo hoy" y cerró y yo para poder desestresarme fui a intentar jugar videojuego y como ese día me pagaron estuve como por 4 horas ahí reflexionando lo que me dijo mi amiga y salí casi la 10 de ahí fui a mi casa mi mamá enojada de que llegue tarde pero sólo fui a dormir y le dije lo que paso a mi amiga y ella me dijo que mejor la dejará y eso hice no la he vuelto a ver desde marzo hasta el día de esta publicación ahora la cuarentena sólo trajo más problemas ya que por la cuarentena ya no podía ir a su iglesia (ella es cristiana) pero ella es una fanática religiosa que para ella todo lo puede dios mientras que yo no creo en nada a si que para ella la Iglesia es como si tranquilizante y como no puede ir se la pasa enojada y diciendo cosas hirientes tanto para mi hermano como para mi yo tengo problemas con mi autoestima a si que yo me veo guapo si tengo el cabello largo como chino o de anime y ella dice constantemente que ese es pelo de "jotitos" y eso me enoja porque soy bisexual(pero no lo sabe por cosas de Dios y que eso es una enfermedad y todas esas cosas típicas de religiosa) y también de como no se usar las herramientas de hombre que todo eso es por falta de padre y que eso lo debería cualquier hombre(si también ella es bastante machista) y muchas cosas más que me enojan lo bueno que mi hermano tiene 30 y me dijo que cuando tenga 18 me va a sacar de casa y así poder ser libre a si que aquí estoy con mis emociones revueltas y sin saber si continuar la escuela o dejarlo ahí No se si deprimido o tal ves sólo es momentáneo,queriendo ser adulto para salir de casa a si que por favor necesito consejos que es lo que debo hacer😥😓🤐 y si debo intentar tener una relación con "M" ya que en todos estos meses no logró dejar de pensar en ella😓 gracias por leer
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2020.05.08 19:02 dan1082018 mi peor momento en mi vida

hola, solo hago esta cuenta para contar mi historia y la persona que mas me hizo daño
solo para que entren en contexto del dolor que siento, cuando era niña fui abusada por un familiar durante varios años y con el tiempo yo sola he podido superar, claro que quedan huellas que duelen y no se borran pero lo que les quiero contarlo que me ha dolido mas que el abuso que sufrí por mucho tiempo

tenia 14 años y apenas me estaba dando cuenta de quien era yo y bueno por fin aceptaba lo que tanto quería reprimir, soy bisexual, era un termino que apenas estaba conociendo y apenas iniciaba a informarme para estar segura si así me identificaba
cometí el error de confesar lo que sentía a una compañera de clases y esta compañera le dijo a otra chica que me odiaba y esta chica que me odiaba quería contarlo a todo el mundo(muy revoltoso lo que acabo de decir no?) , al momento de enterarme de que querían revelar mi mayor secreto sentí mucho miedo, yo me encontraba en mi entrenamiento de basket y al enterarme salí corriendo al baño a llorar por miedo de ahora que va pasar? así que antes de estar segura de quien era tuve que decirlo a todo mi grupo de amigas y por ende se entero toda la escuela, no me mal interpreten, no es malo ser de la comunidad lgbtq+ pero los que han pasado por este tipo de cosas en secundaria creo que me entenderá. La coordinadora de mi secundaria se entero y me mandaron hablar, realmente ni siquiera hablamos del tema de que yo sea bisexual, pero si de otros, y ahi fue cuando revele que de niña fui abusada por mucho tiempo, ya que era la responsabilidad de la coordinadora tuvo que llamar a mi mamá y la cito para decirle de mi abuso
y que paso en casa? pues nada, fue un impacto fuerte de un dia y ya, solo empece tener sobre protección pero era algo que por el momento podia tolerar
tiempo despues tras ya informarme sobre el tema de ser bisexual decidi por fin escribir una carta a mi mama donde le decia que tenia muchas cosas importantes que decirle, como un mes despues encontro la carta y ella hablo conmigo, le conte de como soy y como me identifico y fue el peor error de mi vida, me dijo que yo no podia ser asi porque soy mujer y no soy hombre
basicamente descarto lo bisexual y asumio que era lesbiana pero para ella ser lesbiana es querer ser hombre:v
me hizo escribir en una libreta que yo soy mujer y no hombre, termino la plactica y decidi bañarme, al salir de bañar ella pidio mi celular, queria ver quien era la persona que me estaba mal influenciando y transtornandome
la realidad esque no habia nadie, bueno si habia pero esa persona ni en cuenta conmigo, entonces decidi crear una chica falsa(esa es otra historia)
y le mostre que la tenia bloqueada de mis redes sociales, igual eso no calmo la situación
decidio enojarse mas, sacarse de quicio, tomar mi celular y aventarmelo, no me cayo, pero si cayo al pizo y se destrozo por completo
en fin ese dia fue terrible, al dia siguiente fui a clases muy mal, no habia dormido y llore toda la noche
pense que ya todo acabaria pero apenas comenzo todo
mi mamá empezo a chantajearme y decirme que sospechaba que mi hermano mayor tenia cancer y que si el se enteraba de lo que yo soy el se pondria muy mal y no queria que se muriera
mi hermano si estaba mal pero al final se descarto el cancer, pero fue una manera muy fea de amenzarme
mi mamá cada noche iba a mi cuarto como a las 3 am
a llorarme y gritarme porque soy asi, que hizo ella mal, no dormi durante mucho tiempo

ella decidio buscar un psicologo para ella y para mi, yo no se que le abra dicho el psicologo a ella pero ami el me dijo que era de lo mas normal como yo me sentia y que era valido que yo me identificara como bisexual lo cual me dio paz y seguridad, sin embargo mi mama se molesto mucho porque segun ella el psicologo me estaba dando la razon y yo estaba mal
tiempo despues pude juntar dinero para mi propio celular ( ya tenia 15 años) estaba feliz por mi celular, pero no me duro mucho tiempo , solo alrededor de unos 6 meses, pues despues mi mama encontro una persona que prometia curarme de mi transtorno horrible
esta persona es un hipnotizador de monterrey, lamentablemente no se su nombre pero de vez en cuando sale en multimedios y es la peor persona que he conocido en mi vida...
esta persona como les digo prometia curar mi bisexualidad, pero sinceramente solo me hizo preguntas de que porque me gustaban las mujeres, que veia de las mujeres etc, lo cual en el momento me incomodo pero eso no fue lo feo
yo al responder sus preguntas el me dijo que yo como bisexual nunca voy a ser feliz, que yo necesito de un pene, que esta en mi responsabilidad cambiar
le dije que yo no queria cambiar lo que me respondio
¨estas segura, tu mama te quiere meter aun internado y alejarte de ella, estas segura de eso?¨y le dije que si que no me importaba, a lo que me dijo que entonces me ofrecía otra cosa, que dijera que yo ya estoy bien y solo fuera platicar con el y que mi mamá le siguiera pagando( amigos esta persona no cobra 10 pesos, cobra como 1000 pesos la sesion pedorra)
en fin, le conte a mi mamá que no me hipnotizo en ningun momento y que no queria ir de nuevo, lo cual la altero bastante, me pego y volvio aventar mi celular y le dije que le celular ni me importa, lo que me dolia es como es ella y yo volvi agarrar mi cel y aventarlo para destrozarlo mas
deje de ir con el señor ese y mi mama me dio otro chantaje de que mi papá estaba muy dolido por como soy, que mi papá esta muy grave de su higado y que yo no debo darle mas problemas
lo cual fue completamente mentira, mi papá esta muy bien sin embargo decidi reprimir todos mis sentimientos
decidi dejar de expresar como me sentia y deje de salir, deje de querer bañarme , me sentia muy triste, igual despues pude vivir con esto
pero nunca deje de expresarme, ahora tengo un novio increible, que adoro tanto y que me acepta como soy.
soy una chica bisexual y mi unico problema esque mi mama nunca me va aceptar
sin embargo ya no me importa mucho, deje de tener sentimiento por ella y ya no la quiero

chichos ahora tengo casi 18 y esto de mi bisexualidad nunca fue una etapa de mi vida, realmente soy asi
y me gusta mucho serlo.
es triste que los papás se sientan con tanto poder de hacerte daño por el simple hecho de ser tus padres, piensan que realmente nunca vas poder dejar de amarlos y nunca te vas alejar
pero estan totalmente en erróneos...

se que hay muchas faltas ortograficas pero esto es un ataque de quererme expresar bye.
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2018.07.05 20:11 master_x_2k Enredo IX

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Enredo IX

Querida Miss Militia...
¿Estaba mal comenzar con querida? ¿Implicaba eso más amistad o intimidad que la que existía? ¿Parecería una burla?
Miss Militia, nos encontramos esta noche...
No. Si fuera por esa ruta, ella podría tirarla a un lado junto con todos los otros correos de admiradores que recibió.
Miss Militia, usted me conoce como Skitter, pero realmente no me conoce...
Mejor, pero no me gustó el tono. Lo dejaría como está, seguiría adelante y volvería más tarde.
*...*Verá, no soy un villano, a pesar de...
¿A pesar de que? ¿A pesar del hecho de que aterroricé y lastimé a mucha gente inocente? ¿A pesar de que casi había matado a Lung y luego le había cortado los ojos? ¿Que tenía casi doscientos ochenta mil dólares en dinero ilegítimo a mi nombre?
Me estremecí, saqué mis manos de mis bolsillos y arreglé mi sudadera para cubrir mi estómago expuesto. Después de llegar al departamento, Brian sugirió que estábamos demasiado cansados ​​para discutir la propuesta de Coil, por lo que postergamos toda la discusión hasta la mañana. Me alegré por la excusa para evitar oír o ver algo que pudiera hacer esto más difícil. Además, le había prometido a mi papá que estaría en casa esta noche.
Eran más de las nueve, así que el autobús del ferry solo llegaba cada noventa minutos. Pensé que era mejor caminar a casa que esperar. También podría usar el estiramiento, dado el abuso que mi cuerpo había sufrido mientras montaba a Judas.
Metiendo las manos en los bolsillos, volví mis pensamientos a que diría en mi carta a Miss Militia. Taché “a pesar”. ¿Otro enfoque, tal vez?
...Lo creas o no, mis intenciones todo el tiempo han sido buenas. Me uní a los Undersiders en primer lugar para ayudarles. Para ayudar a esta ciudad...
¿Era eso completamente cierto? No. Si fuera sincera conmigo misma, parte de la razón por la que me había unido y me había quedado con los Undersiders era porque me había sentido sola. ¿Qué tal si ofrecía algo de honestidad?
...Me tomó por sorpresa lo fácil que fue que me agradaran. Estaba en un mal momento, y me aceptaron. Así que escribir este correo electrónico es difícil. Pero es necesario. Al final, decidí seguir este camino porque sirve al bien mayor...
Eso fue lo que me dije a mí misma, mas temprano, antes de irnos para el trabajo. Que seguir con esos tipos representaría el mayor riesgo para los inocentes, que eventualmente llevaría a alguien a quedar atrapado en el fuego cruzado, o que me arresten por algo serio.
Pero ahora tenía el plan de Coil que considerar. ¿Realmente estaba siendo honesta acerca de cómo planeaba ayudar a esta ciudad? No tenía ninguna razón para creer que él estaba mintiendo, y Tattletale lo estaba avalando. Pero al mismo tiempo, el símbolo de Coil era una serpiente, y Tattletale había ocultado la verdad y me había engañado antes.
La pregunta era, ¿estaba tomando esta ruta porque serbia al bien mayor? No. O al menos, no estaba segura de que fuera mi razón para tomar una decisión u otra.
¿Por qué lo estaba haciendo, entonces?
Había sido una pregunta difícil de responder horas atrás, y ahora era doblemente difícil. Suficiente como para asustarme. ¿Cómo había llegado a este punto?
Mi mente se remontó a una ves que me senté en una de las clases de la universidad de mi madre. No podría haber tenido más de diez años, mi padre había estado ocupado y mi madre no había podido encontrar una niñera. Así que había sido precoz, orgullosa como un demonio de estar sentada en esa conferencia de inglés con adolescentes y veinteañeros y entendiendo lo que mi madre estaba diciendo. Incluso habíamos leído el libro juntas, durante las semanas anteriores, así que sabía el material. El libro Las Naranjas no son la Única Fruta.
Mientras estaba sentada y escuchando, un hombre mayor había entrado y se había sentado a mi lado, en la última fila. Con una voz amable, había murmurado un comentario sobre cómo mi madre era una excelente profesora. Luego, unos minutos más tarde, cuando reuní el valor suficiente para levantar la mano y responder a una de sus preguntas, él me había hecho un cumplido a mí, se levantó y se fue. A pesar de todo mi orgullo por mi madre y propio, lo que me sorprendió del encuentro fue el cabello del hombre. Un ridículo peinado para cubrir calvicie.
Después de que la clase había terminado y mi madre me había llevado a casa, mencioné al hombre, y ella lo identificó como el jefe de su departamento, su jefe. Luego mencione el peinado y lo mal que se veía.
“Míralo desde su perspectiva”, me había explicado. “Tal vez, hace mucho tiempo, comenzó a perder un poco de cabello, pero podía cepillarlo hacia un lado de una manera que hacía que no se notara mucho. Cada año que pasaba se cepillaba el pelo un poco más. Fue gradual, algo a lo que lentamente se acostumbró, viéndolo en el espejo todas las mañanas y todas las noches. Muchos pequeños pasos.”
“¿Por qué alguien no lo señala?” Yo le había preguntado.
“No tiene a nadie que se lo señale”, me había respondido, “y cualquiera que lo conozca lo suficientemente bien no quiere herir sus sentimientos, incluso si fuera mejor a la larga.”
“Tú podrías”, le dije.
Así que ella lo hizo, más tarde esa semana. Fue brutalmente honesta con el viejo jefe del departamento de inglés. Según ella, se había cortado el pelo y luego le había dado las gracias en una fecha posterior. Ese evento y lo que mi madre había hecho después siempre quedó grabado en mi memoria.
Tragué un nudo en mi garganta. Siempre me tomaba desprevenida, lo mucho que la extrañaba, cuando pensaba en ella. Daría cualquier cosa por una conversación de treinta minutos con ella, en este momento. No tenía la menor duda en mi mente de que podría haberle dado sentido a todo, poner las cosas en términos tan simples que resolverlo parecía fácil.
Tuve que parar, mirar hacia arriba, parpadear para contener las lágrimas en mis ojos, y tomar una respiración profunda antes de seguir.
¿Era mi situación la misma que la del anciano? ¿Me había permitido deslizarme gradualmente a una mala situación, debido a mi falta de perspectiva más allá de lo que estaba sucediendo dentro de mi propia cabeza?
No había estado pensando en esto claramente. Todavía tenía la confianza suficiente para poder enviar ese correo electrónico, hacer la llamada... pero antes de hacerlo, tenía que ordenar mis pensamientos. Componer la carta en mi cabeza no funcionaría, necesitaba las palabras en la pantalla de mi computadora frente a mí, palabras concretas en blanco y negro.
Caminé por la parte trasera de mi casa y busqué las llaves en mi bolsillo. Antes de que pudiera obtenerlas, mi padre abrió la puerta.
“Taylor. Es bueno verte sana y salva.” Mi papá parecía cansado, años más viejo que la última vez que lo vi.
Le di un breve abrazo, “Hola, papá. ¿Recibiste mi mensaje, diciendo que llegaría tarde?”
“Lo recibí.” Él cerró y puso llave a la puerta detrás de mí. “¿Qué pasó?”
Me encogí de hombros cuando me quité la sudadera, me aseguré de que mi spray de pimienta, el teléfono y las llaves estuvieran todos en los bolsillos, luego la colgué junto a la puerta. “Nada importante. Estuve en casa de Brian, lo ayudé a armar muebles, luego su hermana y la asistente social de ella llegaron sin previo aviso. No pude encontrar una manera de irme sin que fuera algo incómodo.” Lo que sucedió, casi, solo más temprano.
“Ya veo”, murmuró. “¿Estaban ustedes dos solos?”
“No”, le mentí, para evitar que obtuviera la impresión equivocada. “Al menos, no por mucho tiempo. Lisa se fue unos minutos antes de que el asistente social pasara por allí.”
“Y tienes una camisa nueva, ya veo. Es agradable.”
“De Lisa”, mentí, retorciéndome un poco bajo el escrutinio.
“Ah”, asintió.
“Voy a ir a mi habitación, si eso está bien. Estoy algo agotada.”
Mi papá negó con la cabeza, “Preferiría que te quedaras para hablar.”
No es lo que quería hacer. Mi mente estaba bastante llena de basura y debates internos que no quería preocuparme de inventar más mentiras para mi padre.
“¿Podemos hacerlo mañana por la mañana?” Le ofrecí, retirándome hacia la puerta del frente, presionando mis manos en un gesto de súplica. “Realmente necesito sentarme en mi computadora por un minuto y organizar mis pensamientos.”
Empujé la puerta y no se abrió. Extraño. Probé el pomo de la puerta, y no sirvió de nada.
“La puerta está atascada”, dije.
“La puerta está cerrada, Taylor. También lo está la puerta de la sala de estar.” Mi papá me respondió. Cuando lo miré, él me mostró la antigua llave en su mano.
Mientras miraba, sacó dos sillas de al lado de la mesa de la cocina, colocó una en el centro de la habitación, luego colocó la segunda silla contra la puerta trasera y se sentó en ella.
“Siéntate.”
“Papá, esta noche no es realmente-”
“Siéntate.”
Mi corazón se cayó de mi pecho. O al menos, así se sintió. Sentí una fea sensación amarga en el estómago.
“Hablé con tu escuela hoy”, me informó, confirmando ese sentimiento desagradable.
“Lo siento.”
“Te has perdido casi un mes de clases, Taylor. Tres semanas. Te has perdido pruebas importantes, las fechas de vencimiento de proyectos, la tarea... dicen que puedes perder el año, si no lo has hecho ya.”
“Lo- lo siento”, me repetí.
“Tal vez podría entender, sé con lo que has estado lidiando, excepto que no solo no me contaste nada. Me mentiste.”
No pude formar las palabras para otra disculpa.
“Llamé a la escuela para obtener una actualización sobre cómo te estaba yendo, y me dijeron que no habías asistido a clase por un tiempo, y no supe qué hacer. Yo solo- me sentí completamente perdido. Llamé a tu Nona.”
Hice una mueca. Nona era la madre de mi madre, una mujer austera que nunca había aprobado totalmente a mi padre como pareja para su hija. No habría sido fácil para él hacer esa llamada.
“Ella me convenció de que tal vez estuve demasiado concentrado en ser tu aliado, y no me concentré lo suficiente en ser tu padre. Si ella me hubiera dicho eso hace una semana, le hubiera colgado. Pero después de hablar con tu escuela, dándome cuenta de lo mal que te fallé...”
“No me fallaste”, le dije. Me sorprendió que mi voz se rompiera un poco con emoción.
“Lo hice. Está claro que lo que hemos estado haciendo no ha funcionado, si estás en esta situación, si no puedes hablar conmigo. No más secretos, no más medias verdades. Así que nos quedaremos aquí toda la noche si es necesario. Incluso faltaré al trabajo mañana si tengo que hacerlo, pero vamos a hablar.”
Asentí con la cabeza y tragué saliva. Todavía no me había sentado en la silla que había dejado en el medio de la cocina.
“Yo, um, necesito usar el baño.”
“Está bien”, se puso de pie. “Te acompañaré hasta allí y te llevaré de vuelta a la cocina después.”
“¿Me estás tratando como si fuera una prisionera?”
“Eres mi hija, Taylor. Te amo, pero sé que está pasando algo, y no es solo el acoso, o tiene algo que ver con el acoso que aún no has mencionado. Tengo miedo por ti, Taylor, porque me estás evitando y callando incluso si eso significa abandonar la escuela.”
“Entonces fuerzas mi mano haciéndome tu prisionera”, le respondí, dejando que la rabia y el dolor se apoderaran de mi voz. “¿Crees que esto esta remotamente bien, después de todas las veces que fui acorralada por esas perras de la escuela? ¿Tengo que volver a casa con esta mierda de abuso de poder también?”
Mi papá me respondió con la mayor paciencia, “Espero que sepas que estoy haciendo esto porque te amo.”
Lo sabía. La cosa era que eso no lo hacía ni un poco más fácil de manejar.
“¿Necesitas ir al baño, Taylor?”
Negué con la cabeza. Lo que necesitaba era salir de esta habitación. Lo vi fruncir los labios, sabía que era consciente de que acababa de buscar un escape.
“Habla conmigo, Taylor.”
“No tengo ganas de hablar.” Crucé la habitación para probar las otras puertas, la sala de estar y el sótano. Cerradas.
“¿Por qué insistes tanto en escapar?”, Preguntó. Pude escuchar el dolor en su voz, lo que no me hizo sentir mejor. “Por favor, solo relájate, siéntate.”
Sentí el crujido de mi poder en los bordes de mi conciencia, me di cuenta de que estaba apretando los puños. ¿Por qué las personas en las que se suponía que podía confiar eran las personas que se volvian contra mí, me arrinconaban y me hacian sentir lo peor? Emma, ​​la escuela, Armsmaster, ¿ahora mi papá?
Pateé la silla, lo suficientemente fuerte como para hacer una marca cuando golpeó la nevera. Los ojos de mi padre se agrandaron un poco, pero él no se movió ni habló. Pude sentir el tirón de mi poder a medida que los bichos de mi vecindario comenzaron a moverse a mi ubicación. Tuve que cancelar intencionalmente la orden para hacerlos retroceder y volver a su comportamiento normal.
No sintiéndome ni remotamente mejor después de mi abuso de la silla, empujé los libros de cocina y las impresiones fuera de la estantería al lado de la nevera, dejándolos caer al suelo. Un marco de foto que se había escondido en el medio de la pila se rompió cuando golpeó el suelo.
“Maldita sea”, murmuré. Todavía no me sentía mejor, y me costaba más mantener el enjambre a raya.
“Las posesiones pueden ser reemplazadas, Taylor. Ventila como necesites.”
“¿Papá? P-” Tuve que parar por unos segundos hasta que sentí que podía recuperar el aliento y hablar sin que mi voz se rompiera, “¿Hazme un favor? ¿Quédate callado un momento y déjame pensar?”
Me miró cuidadosamente antes de responderme. “Bueno. Puedo hacer eso.”
Sin otro lugar donde sentarme, puse mi espalda a la pared debajo de la estantería que acababa de limpiar y me dejé caer al suelo, mis piernas hicieron sentir sus protestas cuando puse mis piernas contra mi pecho. Crucé mis brazos, descansándolos sobre mis rodillas, y enterré mi cara contra ellos.
Sabía que eran las 9:24 cuando entré. Para el momento en que suprimí los bichos, controlé mi poder y me sentí segura para levantar la cabeza, eran las 9:40. Mi papá todavía estaba sentado en la silla.
Solté un largo suspiro, silencio, luego enterré mi cara en mis brazos otra vez.
¿Ahora qué?
Vamos, Taylor. Te has enfrentado a Supervillanos en situaciones de vida o muerte. Te enfrentaste a Armsmaster esta noche. ¿Es tan difícil enfrentar a tu propio padre?
No. Diez veces más duro.
Pero tenía que enfrentar el problema de la misma manera. Catalogar mis opciones, mis herramientas a mano. La violencia física estaba fuera. Lo mismo usar mi poder. ¿Qué me dejó eso?
La situación era en definitiva la misma, decidí. Todavía tenía que escribir esa carta a Miss Militia, organizar mis pensamientos. El problema era que ahora tenía algo más que hacer. Tenía que confesarle a mi padre lo que había hecho.
No estaba segura de poder decirlo. Mi garganta estaba cargada de emoción, y dudaba de poder organizar mis pensamientos lo suficiente como para convencer a mi padre de que había hecho todo por las razones correctas. Abría la boca para decírselo, tartamudear lo básico, quizás incluso se viera preocupado al principio. Luego, mientras seguía hablando, sin poder describir adecuadamente lo que había hecho y por qué, pude ver que su rostro se convertía en confusión. ¿Después de eso? ¿Disgusto, desilusión?
Una pequeña parte de mí murió en el interior al pensarlo.
Lo escribiría. Levanté mi cabeza abruptamente, miré los papeles esparcidos a mi alrededor. Encontré un sobre, del tipo en que pones los documentos dentro. Entonces encontré un marcador.
En la parte superior del sobre, escribí las palabras: “SOY UN SUPERVILLANO.”
Miré esas palabras en el sobre marrón que descansaba sobre mis piernas. Luego miré a mi papá. Estaba leyendo un libro, su tobillo derecho descansando sobre su rodilla izquierda.
Me imaginé entregándole el sobre tal como estaba. Solo esa línea.
“Carajo.” Murmuré.
“¿Dijiste algo?” Mi padre levantó la vista de su libro y se acercó para dejarlo.
“Está bien. Sigue leyendo,” dije, ausente, molesta por la distracción, todavía enojada con él por arrinconarme así.
“Está bien”, estuvo de acuerdo, pero no miró el libro más de tres segundos antes de volver a mirarme, como para controlarme. Traté de ignorarlo y enfocarme en el sobre.
¿Qué escribiría? Después de un segundo, comencé a escribir debajo del título que había puesto en el sobre.
Me agradan Brian y Lisa. Incluso me agradan Alec y Rachel. Pero también son supervillanos. Me uní a ellos con la idea de que obtendría detalles que necesita el Protectorado y luego los traicionaría.
Levanté el marcador y fruncí el ceño.
¿Por qué era tan difícil?
Le puse la tapa y nerviosamente golpeé el marcador contra mi rodilla. Pensando, tratando de medir mis sentimientos, explorar mis pensamientos para ver qué era lo que hacía que ese nudo en lo profundo de mis entrañas se hiciera más fuerte.
¿Mi papa? ¿Estaba demasiado consciente de lo que iba a leer, de cómo lo percibiría? Sí. Pero también había sido difícil escribir cuando estaba escribiendo mentalmente solo para Miss Militia. Esa no era la imagen completa.
¿Tenía miedo de ser arrestada? No. Bueno, había visto a la burocracia trabajando en la escuela, no confiaba en el sistema, esperaba que en algún momento me jodieran. Pero eso no era lo que impulsaba mis elecciones. Fue algo más personal.
El equipo. ¿Estaba preocupada sobre cómo lo tomarían? ¿Posiblemente tenerlos como enemigos? Al igual que Coil había dicho, no había ninguna garantía de que cualquier acción contra ellos fuera totalmente exitosa. Tattletale probablemente podría darse cuenta que un equipo ERP estaba allí antes de que pudieran ponerse en posición, y el equipo era bueno para escapar en un apuro. Entonces tendría uno o más enemigos detrás de mí, que sabían todo lo que necesitaban y tenían todas las herramientas para hacer de mi vida un infierno.
Más cerca.
Tenía que ver con esos chicos, y poco a poco me di cuenta de qué se trataba.
Me puse de pie, luego caminé hacia el horno.
“¿Taylor?”, Mi padre habló, despacio.
Doblé el sobre a lo largo para ocultar las palabras, encendí el quemador del horno, luego sostuve la punta del sobre en la llama hasta que se encendió.
Mantuve el sobre ardiente sobre el fregadero hasta que estuve segura de que mi mensaje fue borrado. Dejé caer los restos del sobre en el lavabo y lo observé arder.
No quería enviar ese correo electrónico a Miss Militia porque me gustaban esos chicos. Esa no fue la gran realización. Lo que me hizo ponerme de pie y quemar el sobre fue darme cuenta de que me gustaban esos chicos, que los quería mucho, confiaba en que me apoyarían...
Sin embargo, siempre me había mantenido alejada.
Era estúpido, era egoísta, pero realmente, quería saber cómo sería llegar a conocer a Lisa, sin preocuparme de que descubriera mi plan. Me gustaría ver cómo era interactuar con ella sin tener que censurarme por temor a dar esa pista que lo arruinara. Quería conocer mejor a Perra y a Alec. Y Brian. Quería estar más cerca de Brian. No podría expresarlo mejor que eso, porque no sabía si habría algún futuro con él más allá de una simple amistad. No esperaba que hubiera. Aún importaba.
Me permitía pensar que había intentado una amistad con estos chicos, que había crecido como persona, por lo que estaba bien seguir adelante con mi plan. Pero no lo hice. Nunca me permití realmente abrirme y conectarme con ellos, y me estaba dando cuenta de lo mucho que quería.
Mis razones para seguir adelante con mi plan fueron disminuyendo, cada vez más difícil de justificar. Mi reputación probablemente estaba en ruinas, había hecho enemigos de todos los que importaban, y tenía una serie de delitos graves en mi haber. Por mucho que trate de ignorar todo eso y decirme que lo estaba haciendo por el bien de todos, mi conversación con Coil me había dejado menos segura. Eso no quiere decir que le creyera completamente, o que pensara que sería tan exitoso como él creía, pero estaba menos segura.
Maldita sea, quería pasar más tiempo con los Undersiders. Sabiendo que me había quedado sin razones para seguir con el plan, toda la porquería que llovería sobre mi cabeza si lo hacía, ¿cuánto me odiaría por traicionar a mis amigos? Este pequeño deseo de una amistad real y genuina fue suficiente como empujón en esa dirección. Podía cambiar de opinión. No enviaría ninguna carta a Miss Militia.
Pasé el agua del grifo sobre los restos humeantes del sobre, observé cómo los restos se borraban. Vi el agua corriendo por el desagüe durante un largo tiempo después de que el último trozo de papel quemado se había ido.
Cerré el grifo, metí las manos en los bolsillos y crucé la cocina para recostarme contra la puerta que daba al vestíbulo, mirando brevemente el picaporte y la cerradura antes de apoyarme en la puerta de espaldas a ella. Llamé a algunos bichos desde la sala de estar, el pasillo y los conductos de calefacción del pasillo delantero hasta la puerta y el mecanismo de la cerradura. ¿Podrían mover las partes necesarias?
No hubo suerte. No eran lo suficientemente fuertes como para manipular el funcionamiento interno de la puerta, y cualquier bicho que pudiera ser lo suficientemente fuerte no encajaría en su interior. Lárguense, les dije, y lo hicieron.
Lo que no me dejó una buena manera de evitar tratar con mi padre. Me sentí más culpable que nunca mientras lo miraba a través de la habitación. Parecía tan desconcertado, tan preocupado, mientras me miraba. No tenía en mí la voluntad de mentirle a su cara otra vez.
Pero lo que sea que hiciera lo iba a lastimar.
Crucé la habitación y él se puso de pie, como si no estuviera seguro de lo que iba a hacer. Lo abracé fuerte. Él me abrazó más fuerte.
“Te amo, papá.”
“Yo también te amo.”
“Lo siento.”
“No tienes nada por lo que lamentarse. Solo- solo háblame, ¿de acuerdo?”
Me aparté y agarré mi sudadera del gancho junto a la puerta. Cuando volví al otro lado de la habitación, busqué en los bolsillos y recuperé el teléfono.
Empecé a escribir un texto.
“Tienes un teléfono celular”, estaba muy callado. Mi madre había muerto usando un teléfono celular mientras conducía. Nunca habíamos hablado de eso, pero sabía que él había tirado el suyo poco después del accidente. Connotaciones negativas. Un feo recordatorio.
“Sí”, respondí.
“¿Por qué?”
“Para estar en contacto con mis amigos.”
“Es... es solo inesperado. No lo hubiera pensado.”
“No es la gran cosa.” Terminé el texto, cerré el teléfono y lo metí en el bolsillo de mis jeans.
“Ropa nueva, estás más enojada, mintiéndome, faltando a la escuela, este teléfono celular... Siento que ya no te conozco, pequeña lechuza”, usó el antiguo apodo de mi madre para mí. Me estremecí un poco.
Cuidadosamente, respondí, “Tal vez eso sea algo bueno. Porque seguramente no me gustaba lo que era antes.”
“A mí sí”, murmuró.
Desvié la mirada.
“¿Al menos puedes decirme que no estás tomando drogas?”
“Ni siquiera fumando o bebiendo.”
“¿Nadie te obliga a hacer algo que no quieres hacer?”
“No.”
“Está bien”, dijo.
Hubo una larga pausa. Los minutos se extendieron como si los dos estuviéramos esperando que el otro dijera algo.
“No sé si sabes esto”, dijo, “pero cuando tu mamá estaba viva, y tú estabas en la escuela media, surgió la posibilidad de que te saltaras un año.”
“¿Sí?”
“Eres una chica inteligente y temíamos que te aburrieras en la escuela. Tuvimos discusiones sobre el tema. Yo-yo convencí a tu madre de que estarías más feliz a la larga asistiendo a la escuela secundaria con tu mejor amiga.”
Tosí una carcajada. Entonces vi la mirada herida en su rostro.
“No es tu culpa, papá. No podrías haberlo sabido.”
“Lo sé, o al menos, entiendo eso en mi cabeza. Emocionalmente, no estoy tan seguro. No puedo evitar preguntarme cómo hubieran sido las cosas si hubiésemos seguido lo que tu madre quería. Lo estabas haciendo muy bien, ¿y ahora estás fallando?”
“Así que fallo, tal vez”, le dije, y sentí un levantamiento de pesas, admitiéndolo en voz alta. Habría opciones. Entendí lo suficiente como para que aún pudiera presionar a los directivos para que dejara pasar un grado. Tendría la edad suficiente para tomar clases en línea como Brian.
“No, Taylor. No deberías tener que hacerlo. El personal de la escuela conoce tus circunstancias, definitivamente podemos obtener algunas exenciones, extender los plazos...”
Me encogí de hombros. “No quiero regresar, no quiero suplicar y pedir ayuda a esos pendejos en la directiva de la escuela, solo para poder volver la misma posición en el que estuve hace un mes. Tal como lo veo, el acoso escolar es inevitable, imposible de controlar o prevenir. Es como una fuerza de la naturaleza... una fuerza de la naturaleza humana. Es más fácil de manejar, si lo pienso así. No puedo luchar contra eso, no puedo ganar, así que me centraré en lidiar con los efectos secundarios.”
“No tienes que rendirte.”
“¡Yo no estoy rindiendo!” Levanté la voz, enojada, sorprendida de mí misma por estar enojada. Tomé aliento, me obligué a regresar a un volumen normal, “Estoy diciendo que probablemente no haya ninguna manera de entender por qué ella hizo lo que hizo. Entonces, ¿por qué perder mi tiempo y energía deteniéndome en eso? A la mierda, ella no merece la cantidad de atención que le he estado prestando. Estoy... replanteando las prioridades.”
Él cruzó sus brazos, pero su frente estaba arrugada por la preocupación. “¿Y estas nuevas prioridades tuyas son?”
Tuve que buscar una respuesta. “Vivir mi vida, recuperar el tiempo perdido.”
Como para responder mi declaración, la puerta trasera se abrió detrás de mi padre. Mi papá se volvió, sorprendido.
“¿Lisa?” Preguntó, confundido.
Lisa reveló la llave que había tomado de la piedra falsa en el jardín trasero, y luego la colocó en la barandilla de los escalones de atrás. Sin sonreír, ella miró a mi padre y a mí. Ella se encontró con mis ojos.
Me abrí paso empujando a mi padre, y él agarró mi brazo antes de que estuviera lejos de la puerta.
“Quédate”, me ordenó, me imploró, apretándome el brazo.
Solté mi brazo, girándolo hasta que no pudo mantener su agarre, y bajé los escalones de atrás, sentí que me dolían las rodillas al aterrizar. A tres o cuatro pasos de distancia, di vuelta en su dirección, pero no pude mirarlo a los ojos.
“Te amo, papá. Pero yo necesito-” ¿Qué necesitaba? No pude formar el pensamiento. “Yo, eh, estaré en contacto. Para que sepas que estoy bien. Esto no es permanente, solo... necesito un respiro. Necesito entender todo esto.”
“Taylor, no puedes irte. Soy tu padre, y este es tu hogar.”
“¿Lo es? Realmente no parece que ese sea el caso en este momento”, respondí. “Se supone que mi hogar es un lugar donde me siento segura.”
“Tienes que entender, no tenía otras opciones. Me estabas evitando, no hablabas, y no puedo ayudarte hasta que reciba respuestas.”
“No puedo darte ninguna respuesta”, le respondí, “y de todos modos no puedes ayudar.”
Dio un paso adelante, y rápidamente retrocedí, manteniendo la distancia entre nosotros.
Volviendo a intentarlo, me dijo: “Entra. Por favor. No te presionaré más. Debería haberme dado cuenta de que no estabas en un estado en el que podía.”
Dio otro paso hacia mí, y Lisa dio un pequeño paso hacia un lado para ponerse en su camino, mientras retrocedía de nuevo.
“¿Lisa?” Mi papá volvió su atención hacia ella, mirándola como si nunca la hubiera visto antes. “¿Estás bien con esto?”
Lisa miró entre nosotros otra vez, luego dijo cuidadosamente, “Taylor es inteligente. Si ha decidido que necesita alejarse y resolver las cosas por sí misma, confío en que sea por una buena razón. Hay mucho espacio para ella en mi casa. No es un problema en lo más mínimo.”
“Ella es solo una niña.”
“Ella es más capaz de lo que le das crédito, Danny.”
Me volví para irme, y Lisa se apresuró a alcanzarme, poniendo un brazo sobre mis hombros cuando llegó a mi lado.
“Taylor”, llamó mi padre. Dudé, pero no volteé. Mantuve mi mirada fija en la puerta del patio trasero.
“Por favor mantente en contacto”, dijo, “puedes volver a casa en cualquier momento.”
“Está bien”, respondí. No estaba segura de si mi voz era lo suficientemente fuerte como para que él oyera.
Mientras Lisa me guiaba hacia su auto, tuve que controlarme para no mirar hacia atrás.

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2018.06.08 20:47 master_x_2k Interludio Purity

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Kayden estaba agachada junto a la cuna, con los brazos cruzados sobre el borde, mirando cómo el pecho de su bebé subía y bajaba. Ella se sentía en paz. Aster era perfecta, impecable, no estaba contaminada por el caos y los males del mundo más allá del departamento y la guardería. Incluso cuando estaba despierta, no era demasiado exigente, rápidamente pasando de alaridos a gemidos tranquilos cuando escuchaba garantías de que la comida, la compañía o un cambio de pañal estaban en camino. No es que ella entendiera, por supuesto, pero confiaba en que su madre la cuidaría. Kayden no podría haber pedido más. Literalmente, no había nada que Aster pudiera hacer, tener o ser que la hiciera mejor de lo que era.
De una manera extraña, Kayden suponía, se refugió en Aster. Encontró un ancla en compañía de su hija, en medio de un mundo en el que tenía pocas esperanzas.
Tomó fuerza de voluntad obligarse a sí misma a alejarse, a alejarse silenciosamente de la guardería y entrecerrar la puerta detrás de ella. Cuando vio a Theo, regordete de quince años, sentado frente a la televisión, se sintió momentáneamente desorientada.
Entonces sintió una punzada de culpa. Se había olvidado del chico, en medio del cuidado de Aster y sus preparativos para la noche.
“Theo, lo siento”, dijo ella. El muchacho había quedado cautivado por los votos finales de un programa de reality show, pero no pensó ni un segundo en silenciar la televisión y prestar toda su atención a Kayden. “He estado tan ocupada, no te he alimentado.”
“Está bien”, respondió Theo, rompiendo el contacto visual. No era así.
“Mira, voy a salir-”
“¿En disfraz?”
“Sí”, respondió Kayden. Trató de leer la expresión en la cara del niño, pero Theo era un muro de piedra. Tenía que serlo, realmente, en donde había crecido.
Resistiendo el impulso de comentar o presionar al chico para que ofreciera algún comentario, crítica o apoyo, Kayden continuó, “Te dejo aquí treinta dólares en la mesa de la cocina. Si deseas usarlo para ordenar delivery, por favor siéntete libre. De lo contrario, saquea mi alacena, mi nevera o usa el dinero para ir a la tienda en el vestíbulo, ¿de acuerdo? Si decides alquilar una película, déjala aquí para que la lleve de vuelta.[1]Es posible que quiera verla.” Kayden sonrió, tratando de fomentar la misma expresión en él.
“Está bien”, dijo Theo, con el rostro inexpresivo. “¿Cuándo vas a estar de vuelta?”
A tiempo para llevarte de vuelta a casa de tu padre, Kayden estuvo a punto de decir. Entonces ella tuvo una idea, “Podría puede que llegue tarde. ¿Estaría bien si pasas la noche? Tendrías que revisar a Aster cada pocas horas. Mantener un oído abierto en caso de que ella llore. Te pagaría la noche completa de niñero.”
Los tiempos en que Theo dejaba que un atisbo de emoción se mostrara eran pocos y distantes. Una sonrisa, genuina, tocó la cara de Theo, y casi rompe el corazón de Kayden en el proceso.
“Me encantaría”, respondió Theo, diciéndolo con honestidad.
“Entonces está arreglado. Lamento interrumpir tu programa”, dijo.
“Está bien”, dijo Theo, solo un toque demasiado rápido. Al parecer no estaba bien, pero nunca lo admitiría. Nunca podría admitirlo. Kayden sintió un destello de odio por el hombre que había erosionado cada gramo de personalidad y asertividad de su hijo. Ella daría la mano derecha por un comentario sarcástico, que girara los ojos o que la ignorara en favor de un programa de televisión.
Tenía que consolarse a sí misma de que al menos le estaba dando a Theo un respiro de una noche de ese hombre. No era suficiente, por supuesto, pero había tan poco que podía hacer. Todo lo que ella podía ofrecer eran pequeñas amabilidades, pequeños gestos de amor y afecto, y la esperanza de que ayudaran. Con eso en mente, Kayden se tomó el tiempo para sacar algunas sábanas y colocar el otro sofá para que Theo se sintiera cómodo cuando terminara de ver la televisión.
Cuando terminó, revisó dos veces el televisor para ver que no estaba interrumpiendo nada, y le dijo a Theo: “Deséame suerte.”
“Buena suerte”, respondió el chico, en un tono que era puro artificio. Las palabras falsas afectaron a Kayden más que si Theo no hubiera dicho nada en absoluto. Esta noche no era la noche para enfrentar ese problema. Ella salió del apartamento, cerrando la puerta detrás de ella. Subió las escaleras hasta el techo y se quitó la bata de baño. La prenda entró en el espacio entre dos jardineras, donde nadie la encontraría a menos que la estuvieran buscando.
Luego dio un paso más allá del borde del techo.
El viento le rasgaba el pelo y soplaba frío contra su cara. Mientras ella se tambaleaba cabeza abajo, viendo solo los destellos de las farolas y los autos debajo de ella, ella esperó. Su edificio de apartamentos tenía quince pisos de altura, lo que le daba menos tiempo del que cabría esperar. Todo lo que tomaría sería un segundo de duda, un error, una momentánea vacilación, y ella golpearía con el suelo.
Aster. Era apropiado que ella pensara en su hija. Ella siempre lo hacía, en estos días, cada vez que saltaba. Se había convertido en un ritual, como si no pudiera ir a limpiar la ciudad si no se recordaba a sí misma por qué lo estaba haciendo.
La energía inundó su cuerpo. Todo el cielo se iluminó con un brillante y cegador destello de luz. Para cuando las manchas desaparecieron de los ojos de la gente en la calle, ella ya se había ido, precipitándose sobre el centro de Brockton Bay, un rastro de luz blanca detrás de ella.
Kayden no usaba una máscara, pero no era necesario. Con sus poderes activos, su cabello castaño y sus ojos se volvían de un blanco radiante, emanando una luz tan brillante que era imposible mirarla directamente. La tela de su traje de alabastro también irradiaba un suave resplandor que se ondulaba como la luz sobre la superficie del agua.
Su rutina habitual era patrullar durante una hora o dos, tener una idea de las cosas, y luego tomar medidas donde ella creía que era más apropiado. Esta noche, sin embargo, estaba frustrada, y ni siquiera había empezado.
Hace un año, había convertido el ABB en un objetivo prioritario. De tres a cinco veces a la semana, ella había llevado a cabo ataques quirúrgicos contra las operaciones de bajo nivel de la banda, interrumpiendo envíos, golpeando a traficantes y matones, atacando sus lugares de negocios y todo el tiempo ella había estado recopilando información. Esa información había dado sus frutos de vez en cuando; se había enfrentado directamente con Lung en no menos de cuatro ocasiones, había encontrado a Oni Lee en dos. En todos menos en uno de esos encuentros, ella los había forzado exitosamente a retirarse, a abandonar lo que sea que estuvieran haciendo en ese momento. Esos eran los buenos días.
Hubo días malos también. La mayoría de las veces, ella hacia énfasis en maltratar a los miembros del nivel más bajo de la pandilla cuando los había derribado, lo suficiente como para hacer que reconsideraran su elección de carrera. Hacer que consideren ir a otra ciudad. En un momento dado, Lung le tendió una trampa y logró devolverle el favor. Le había tomado dos meses recuperarse de todas sus heridas. Otros días, que de alguna manera fueron peores, se encontró luchando por hacer una diferencia, llegando a la comprensión de que no había logrado cambiar las cosas.
Esta semana ha sido una larga serie de esos días malos. Cuando leyó en las noticias que Lung había sido detenido, ella había despejado su agenda. Kayden había tomado sus días de vacaciones y había llamado a Theo para hacer de niñero. Había sido la mejor oportunidad que tenía, pensó, de limpiar el ABB de una vez por todas. Sacar esa escoria de su ciudad, mientras ellos no tienen liderazgo.
Cinco de sus siete días de vacaciones habían pasado, y ella no había logrado nada. Menos que nada. Se estaban volviendo más fuertes.
Rompiendo su ruta de patrulla habitual, se dirigió directamente a la parte norte de la ciudad e investigó los Muelles. Estaba vacío de miembros de ABB, aparte de dos chicas coreanas que estaban tomando un descanso de prostituirse cerca del ferry, hablando con su anciano, gordo y matronal chulo. Kayden resistió el impulso de tomar medidas y huir, se resistió a interrogarlos por información. Ella había hecho eso anoche con un grupo de comerciantes, y logró poco o nada.
El ABB todavía estaba activo. Incluso con su jefe fuera, estaban más organizados de lo que habían estado bajo la influencia de Lung. Pero sus interrogatorios no pudieron obtener detalles sobre por qué. Incluso los brazos y las piernas rotas no habían lastimado o asustado a los matones lo suficiente como para que hablaran sobre lo que estaba pasando.
Esta era la situación, por lo general, en la que Kayden acudía a los informantes en busca de información, resucitaba viejas alianzas y obtenía ayuda para aplastar al ABB antes de que pudiesen recuperar el equilibrio. Ella había perseguido a viejos amigos, contactos y compañeros de equipo hace tres días, y se había sentido frustrada por la falta de respuesta, la falta de entusiasmo. Max, el padre de Theo, tenía la culpa de eso. Tal como ella había dejado a su equipo como una persona más rota de lo que había estado cuando se unió, otros pasaron por la misma experiencia. Con carisma y un gran sentido de la gente, Max había convencido a personas de todo el país para que se unieran a su equipo. Con la misma facilidad, él los había desarmado sin que se dieran cuenta de que lo estaba haciendo. Confianza rota, atormentados por las dudas, paranoicos con respecto a todos menos al hombre que había causado la paranoia en primer lugar, dividieron el equipo. No es que a Max le importara. Siempre había un nuevo suministro de reclutas con espíritu en los ojos listos para reemplazar a cualquiera que se rompiera.
Ahora la mayoría de la pandilla había desaparecido, posiblemente en un gran trabajo, y no tenía idea de dónde. Ella no tenía idea de dónde averiguarlo. Kayden apretó los dientes. Esto no estaba funcionando. Si iba a hacer algún progreso antes de que se acabaran sus vacaciones, tenía que actuar ahora. Hacer un trato con el diablo.
Ella regresó al centro. Era difícil navegar por las calles desde tan alto, incluso si eran caminos a los que ella viajaba a diario como su versión civil. Desde aquí, todos los edificios parecían iguales, con exteriores espejados y tejados de grava. Dos veces, dio vueltas alrededor de los pisos superiores de los edificios equivocados, buscando el logo en el costado del edificio que diferenciaba al edificio de Max de los demás.
La corona negra sobre un fondo rojo y amarillo. Se detuvo cuando lo vio, maldijo por lo bajo. Cuando ella se acercó, ella lo vio, todavía en su oficina. No era tan inusual, había trabajado hasta tarde todas las noches de su matrimonio. Tenía una laptop directamente frente a él, un sándwich en una envoltura de papel a su derecha, y una serie de papeles extendidos sobre el escritorio a su izquierda. Se giró para mirarla cuando ella se acercaba a la ventana, sonrió suavemente.
Maldito sea, era cinco años mayor que ella, con treinta y cinco años, y todavía era el hombre más atractivo que jamás había mirado a los ojos. Incluso las arrugas en las esquinas de sus ojos solo lo hacían más atractivo. Se había quitado la corbata y la chaqueta del traje, y las mangas de su camisa estaban enrolladas hasta la mitad de sus antebrazos, lo que la obligó a notar que todavía estaba entrenando.
Esperó, con las manos cruzadas sobre el estómago, la más leve expresión de diversión en su rostro. Ella sabía que él era capaz de abrir la ventana de su oficina. Estaba esperando que ella pidiera entrar. Era el tipo de pequeña demostración de poder que tanto le gustaba.
En otra noche, ella habría probado su voluntad contra la de él. En vano, por lo general, pero ella lo habría intentado. Probablemente hubiera terminado con ella yéndose volando, dejando en claro que podría prescindir de su ayuda. Esta noche, sin embargo, sintió la frustración de sus “vacaciones” infructuosas y se dispuso a extender la mano y golpear la ventana.
Antes de que pudiera golpear sus nudillos contra ella por segunda vez, hizo clic y se abrió hacia arriba. Ella navegó a su alrededor para abrirse paso. No pareció mover un músculo cuando abrió la ventana. Le gustaba pequeñas demostraciones como esa. Puso un pie en la alfombra de la oficina y dejó que la luz brillaba desde su interior se desvaneciera. Su cabello dejó de agitarse y retorcerse en respuesta a la energía que ondulaba a través de él, quedando flácido y volviéndose marrón. Sus ojos se oscurecieron a su color avellana oscuro. Podía escuchar un clic seguido por el más leve siseo cuando la ventana se cerró lentamente detrás de ella.
“Kayden. Ha pasado un tiempo”, logró saludarla y hacer que pareciera una crítica en el mismo aliento. Dio media vuelta para escribir en su computadora, y las luces de la oficina se ajustaron a un destello de halógeno. Cerró los ojos brevemente y se deleitó con el resplandor, sintiendo que su suministro interno de energía se recargaba.
“Max. Gracias por la luz.”
“¿Asumo que estás bien?”
“Estoy bien.”
“¿Y nuestra hija?”
“Aster está bien”, dijo, con la mayor calma posible, mientras su pulso latía en sus oídos. Ella sabía que realmente no le importaba. Él le estaba haciendo saber que no se había olvidado de Aster, recordándole que él, en cualquier día y en cualquier momento, podría tomar la custodia de su bebé. Él tenía el dinero, tenía los contactos. Ella sería incapaz de detenerlo. Ella recordó mencionar, “Theo la cuidará esta noche.”
“Lo sé. Llamó un poco antes para preguntar si podía pasar la noche. Le dije que estaba bien. Le hará bien pasar tiempo contigo y Aster. Algunas influencias femeninas en su vida.”
Kayden respondió con un brusco asentimiento. Para cualquier otra persona, esta conversación habría sonado perfectamente inocente. Como alguien que había trabajado junto a Max durante diez años y se había estado casada con él por uno, sabía que esto era todo negociación. Estaba dejando claro que le estaba haciendo un favor, y que esperaría una recompensa en algún momento, esta noche o dentro de una semana. Así era él, siempre jugando por el poder, por la ventaja, por el dominio. Todo el tiempo, él lo estaba haciendo de una manera que no podrías enfrentar. Si ella lo señalaba, él jugaría inocente y se vería como la loca, la que estaba equivocada. A veces incluso a sí misma.
“Entonces, ¿qué puedo hacer por ti?”, Se reclinó en su asiento.
“Los ABB carecen de liderazgo. O, al menos, carecen de liderazgo experimentado. Quiero derribarlos antes de que se reagrupen. Para hacer eso, quiero reunir a nuestro antiguo equipo.”
“Y admites que no puedes hacerlo sin mi ayuda.”
“Sí”, le dolió admitir.
“No estoy interesado”, dijo, dando vueltas en su silla para mirar la computadora. Hubo un clic, y la ventana detrás de Kayden comenzó a abrirse nuevamente. A medida que el aire soplaba desde el exterior, un mechón de cabello le atravesó la cara. Ella lo colocó detrás de su oreja.
“He hablado con los demás, pero nadie que haya trabajado para ti está dispuesto a ser el primero en unirse a mí. Algunos dicen que están preocupados de que te ofenderán. Otros simplemente están asustados, o ya se dieron por vencidos. Me preguntan por qué un grupo de sus rechazados lo haría mejor de lo que habían logrado como parte de su equipo. No estoy llegando a ningún lado, y el tiempo se acaba. Todo lo que tomaría sería una palabra de ti, y tendría un equipo de cuatro o cinco personas. Con eso, podría exponer y aplastar al ABB.”
Max se levantó y se sentó en el borde de su escritorio para mirar a Kayden, “No veo que valga la pena el esfuerzo. ¿Qué hay para mi ahí en esto?”
“Para empezar, la ABB se habría ido.”
“Se irán eventualmente. Soy paciente ¿Qué más?”
“No tengo nada más que ofrecerte, Max”, respondió ella. Eso era una mentira, lo sabía… pero lo más cercano que tenía a una moneda de cambio era algo que nunca abandonaría en un millón de años. Nunca Aster.”
“Te quiero a ti. En mi equipo otra vez.”
“No.”
“Serías mi segunda al mando. Hablaría con los antiguos miembros del equipo y les pediría que formaran un grupo aparte que trabajase bajo tus órdenes. Tendrías que verificar conmigo todo lo que haces, pero aparte de eso, serías completamente autónoma. Libre de usar a tu equipo como mejor te parezca.”
Aparte de eso, pensó ella. Como si fuera intrascendente, estar chequeando con él en cada movimiento que ella hiciera. “No estoy de acuerdo con la forma en que haces las cosas. No quiero asociarme contigo.”
Él rió, gutural, profundo, mientras ella permanecía allí en un silencio sepulcral.
“Kayden”, dijo, cuando se detuvo, “Ya estás asociada conmigo. La gente dice nuestros nombres al mismo tiempo, incluso cuando no hemos trabajado juntos en dos años. Cuando mi nombre aparece en los periódicos, el tuyo nunca se queda atrás.”
“Estoy trabajando para cambiar eso.”
“Y trabajarás en contra de esa impresión durante décadas, sin ningún efecto, te lo garantizo.”
Kayden se volvió y miró por la ventana, no queriendo mirar a Max con sus brillantes ojos azules por más tiempo.
Continuó, y ella supo que él estaba sonriendo con aire de suficiencia, incluso sin mirarlo, “Independientemente de nuestros diferentes métodos, siempre compartimos los mismos objetivos. El limpiar este sucio mundo nuestro.”
“Lo haces poniendo drogas en la calle, robando, extorsionando. No puedo estar de acuerdo con eso. Nunca lo hice. No tiene sentido, mejorar las cosas empeorándolas.”
Max sonrió, “Es feo en la superficie, pero es más dinero, más poder, y me da la influencia para realmente afectar las cosas. Las únicas personas a las que lastimé son las mismas personas que causan los problemas en primer lugar.”
Era un estribillo que había oído tantas veces antes. Ella se cruzó de brazos.
Cambió de táctica, “Déjame preguntarte: ¿prefieres hacer las cosas a tu manera, sin cambiar las cosas o preferirías trabajar bajo mis órdenes y hacer una diferencia?”
Estoy haciendo una diferencia”, respondió Kayden, “estoy trabajando para hacer de este mundo un lugar mejor.”
“Por supuesto”, respondió, y ella no perdió el rasgo de condescendencia en su voz, “Dejaste a mi equipo para hacer un buen trabajo, es pura coincidencia que sean criminales negros, marrones o amarillos a los que apuntas.”
Kayden frunció el ceño, “Es difícil de evitar, cuando la única banda notable de blancos es tuya. Algunos viejos amigos y aliados siguen trabajando para ti… No puedo atacarlos, ¿o sí? Estoy trabajando para mejorar nuestra ciudad, pero no voy a golpear a las personas con las que he salido a beber.”
“Y en el proceso, estás haciendo poco para cambiar la idea de que eres parte del Imperio Ochenta y Ocho”, sonrió Max, “es divertido escucharte que intentar justificar tu perspectiva, pero estás ignorando la incómoda verdad. Corta esta basura y dime que no sientes algo diferente cuando miras una cara negra, en comparación con cuando miras una blanca.”
Kayden no tenía una respuesta para eso. Era su culpa, realmente. El jugador de béisbol de la escuela secundaria que le gustaba cuando ella estaba en la escuela media[2] terminó siendo la misma persona que se acercó primero a ella cuando comenzó a salir de traje. Cegada por su buena apariencia y su habilidad con las palabras, había sido persuadida, convencida de su forma de pensar. Ella había tratado de cambiar su punto de vista desde el divorcio, pero había visto mucho en sus diez años como miembro de su equipo. Era imposible mirar la ciudad ahora e ignorar el hecho de que demasiado de lo que lo convertía en un lugar más feo para vivir y criar a un niño podía rastrearse hasta el mismo tipo de personas. Claro, los blancos también tenían criminales, pero al menos eran jodidamente civilizados.
Cuando no hubo respuesta, Max dijo: “Eso es lo que pensé. Sin embargo, nuestros métodos difieren, independientemente de si está dispuesta a admitirlo en voz alta, creo que compartimos una perspectiva muy similar. Mi oferta es esta: déjame demostrar que mis métodos funcionan. Únete a mi equipo, sirve como mi segunda al mando por un año más. La única persona a la que respondes es a mí, y te doy un equipo propio. Puedes elegir a tu propio escuadrón entre nuestros posibles miembros y ex miembros, aunque no puedo garantizar que todas las personas que menciones quiera participar...”
“Max…” Kayden negó con la cabeza.
“La parte final del trato es esto. Si no estás satisfecha con cómo fueron las cosas cuando tu año termina, Imperio Ochenta y Ocho es suyo. Por completo, incluido mi negocio, cada empleado, cada activo, legítimo o no. Me convierto en tu segundo al mando y sigo tus órdenes. Puedes convertir a Imperio Ochenta y Ocho en un esfuerzo humanitario, vender el negocio, convertirnos a todos en superhéroes. No me importa. Si no puedo impresionarte, entonces lo que estoy haciendo simplemente no vale la pena.”
Eso llamó su atención. Años atrás, Kayden probablemente habría aceptado una oferta como esta sin pensarlo dos veces. Estar casada con Max durante once meses, darse cuenta de quien realmente era, le había dado perspectiva y precaución. Ella lo consideró por unos largos momentos, tratando de descubrir el ángulo. Él estaba diciendo la verdad, ella lo sabía. Fuera lo que fuese Max, no rompería su palabra sobre algo como esto.
“¿Está fallando el negocio?”, Preguntó. ¿Ella estaba recibiendo un premio trampa?
“Prosperando. Lo prometo.”
“¿Qué quieres que haga?”
“Lo mismo que hiciste antes. Serías mi peso pesado. Mi agente. Si necesitara que hicieras un ejemplo de alguien, lo harías. La única diferencia entre entonces y ahora es que mi Imperio es más grande. Mejor. Tú y yo podemos tener un mayor impacto.”
Más sangre en mis manos. Cuando el pensamiento cruzó por su mente, miró sus manos enguantadas. Tela blanca prístina, marcada por el resplandor de las luces halógenas. Sabía lo que él estaba haciendo, sabía cuándo decidió venir. Encontraba la debilidad de una persona, la atacaba y la aprovechaba. Sabía que estaba frustrada con sus esfuerzos como agente solitaria, probablemente había planeado esta conversación días o semanas atrás, poniéndola en práctica mentalmente, teniendo una respuesta preparada para todo lo que pudiera decir. ¿Cómo podría competir con eso, cuando rara vez miraba más allá de las próximas veinticuatro horas? Era solo cómo ella era, cómo pensaba.
Probablemente por eso eran tan efectivos como pareja, se vio obligada a admitir.
“Así que te pregunto de nuevo, Kayden, ¿quieres pasar el tiempo sin poder hacerte un nombre por tu cuenta, o estás dispuesta a unirte a mí para cambiar realmente las cosas? Ven conmigo y te garantizo que ganas de una manera u otra.”
Sus ojos se iluminaron, y su cabello comenzó a ponerse blanco desde las raíces hacia afuera. En unos momentos, ella era su alter ego radiante. Purity.[3]
Como en respuesta, tomó un abrecartas y lo sostuvo frente a su pecho. Cuchillas de metal comenzaron a ramificarse desde allí, cada una convirtiéndose en más. Lento al principio, la red de metal rápidamente abarcó su pecho, y luego el resto de su cuerpo. Barras, cuchillas, tubos y láminas del metal encontraron su lugar a su alrededor. Con su poder, ella sabía, él podía hacer brotar el metal de cualquier superficie sólida a su alrededor, incluido el metal que ya había creado. Con la misma facilidad con la que podía arrojar lanzas de hierro de nueve metros de altura desde el suelo o las paredes, creó una armadura finamente trabajada y luego la embelleció con cuchillas y púas. Terminó con una corona desigual de cuchillas.
Extendió un guantelete, lo dejó allí para que lo tomara. Era el gesto más pequeño, nunca hacia un movimiento en el que alguien pudiera rechazarlo, dejarlo plantado, y significaba todo para ella, incluso cuando sospechaba que estaba calculado precisamente por ese efecto.
Perdóname, Aster, pensó ella. Estoy haciendo esto por ti.
[1]¡En el mundo de Worm todavía rentan películas físicas!
[2]La escuela media es entre la primaria y el secundario, la edad varia según el estado, pero es entre los 10 y 14 años, empezando la secundaria entre los 14 o 15 años. Según esto y la edad de Kayden y Max, ellos se conocieron cuando tendrían 13 y 18 años respectivamente.
[3]Purity: Lit. Pureza, alusión tanto a su poder de luz blanca como a la ideología de pureza racial.

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2018.04.05 20:50 master_x_2k Agitación IV

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_____________________Agitación IV_____________________

“Estaré allí. Sí-” Vi una luz en la ventana de la sala y puse mi mano sobre la mitad inferior de mi teléfono celular mientras investigaba brevemente. Maldita sea, mi papá estaba en casa. Puse el teléfono en mi oreja, “Lo siento, tengo que correr. No. No. Mira-”
Cuando escuché que se abría la puerta del frente, cerré el teléfono y lo metí en mi bolsillo. Me disculparía por colgar más tarde. Definitivamente no quería que mi padre viera el teléfono. No pensaba que me prohibiría tener uno, pero desde la muerte de mi madre, los teléfonos celulares tenían fuertes connotaciones negativas. Eso, y tendría que explicar dónde lo conseguí y cómo lo pagué.
Brian me había dado tres teléfonos celulares idénticos – todos desechables – a primera hora de la mañana, y había decidido ir con él al loft en lugar de ir a la escuela. Tal como lo veía, no tenía mucha oportunidad de concentrarme en las clases con el robo del jueves ocupando mi atención además del estrés de simplemente estar allí y esperar a que aparezcan las consecuencias de haber salteado clases. Además, racionalicé, no tenía mucho sentido ir si sabía que faltaría de nuevo para ir a robar al banco. Me había prometido a mí misma que iría pasado mañana. A afrontar las consecuencias.
Pasé el día con el grupo. Rachel había salido del apartamento; los otros no especificaron por qué y no me interesaba lo suficiente como para arriesgarme a parecer demasiado curiosa al preguntar. Entonces, solo éramos Brian, Alec, Lisa y yo. Habíamos definido los detalles finales del robo y había decidido qué armas quería que Lisa le pidiera al jefe. Elegí un cuchillo de combate y una porra policial telescópica. El cuchillo serviría para emergencias y para aquellas personas que eran demasiado duras para herir con la porra. La porra, de cincuenta centímetros de largo cuando estaba completamente extendida, era para un uso más general, y ofrecía más fuerza de la que obtendría con mis puños. Lisa me había prometido que los tendría para mañana.
Después de eso, evitamos el tema del robo, por algún acuerdo tácito. No sería bueno pensar demasiado o arriesgarse a ponerse demasiado nervioso. De cualquier manera, sentí la necesidad de quemar algo de energía nerviosa, así que ayudé a limpiar el armario de almacenamiento a la hora del almuerzo, con la ayuda de Lisa y Brian. Habíamos solucionado el problema, habíamos encontrado un lugar para todo y habíamos armado la habitación con cosas que les sobraban. El material incluía un tendedero extensible, un vestidor, un colchón inflable y una mesita de noche con una lámpara adjunta. Era suficiente espacio para guardar algunos artículos de tocador, un cambio de ropa o dos, mi traje y mi equipo. Lisa pasó mucho tiempo hablando de lo que podía hacer convertir este espacio en algo mío, lo que podía comprar, cómo podía decorar, pero estaba contenta con lo que teníamos allí. Me gustaba un poco que fuera algo espartano, porque encaja con que no planeaba quedarme tanto tiempo mientras que se sentía extrañamente apreciativo de ser aceptada como parte del grupo.
Habiéndonos cansado, todos nos derrumbamos en los sofás y vimos algunas de las películas de Alec de la Tierra-Aleph[1], la Tierra alternativa con la que nuestra Tierra se había estado comunicando desde que el Profesor Haywire[2] hizo un agujero entre las realidades. Los medios de comunicación eran una de las pocas cosas que se podían intercambiar a través del agujero. Para resumir, podrías obtener libros, películas y DVDs de programas de televisión del otro mundo, si estabas dispuesto a aceptar el precio. ¿El beneficio? Pasé la tarde viendo cómo el otro universo había manejado los episodios uno y dos de las películas de Star Wars.
Realidad: todavía eran bastante decepcionantes.
Para cuando mi padre llegó, tenía chuletas de cerdo descongeladas, espolvoreadas con limón y pimienta y sentadas en una sartén, con verduras en el microondas. Cocinar era el tipo de cosa que comenzabas a hacer cuando solo tenías un padre, a menos que realmente te gustara la comida para llevar.
“Aló”, me saludó mi padre, “Huele bien”.
“Empecé la cena un poco temprano porque hay un lugar al que quiero ir, esta noche, ¿Si eso está bien?”
Trató de ocultarlo, pero pude ver un poco de decepción. “Por supuesto”, dijo, “¿Tus nuevos amigos?”
Asentí.
“Déjame cambiarme y luego te preguntaré todo sobre ellos”, prometió mientras se dirigía al piso de arriba.
Estupendo. No había tenido que responder estas preguntas anoche porque mi padre había trabajado hasta tarde. Mi mente comenzó correr tratando de anticipar preguntas y pensar en detalles creíbles. ¿Debería usar sus nombres reales? ¿O al menos, los nombres que me dieron? No estaba segura de si eso sería un abuso de confianza. Decidí usar sus nombres reales por la misma razón por la que decidí usar el mío con ellos. Simplemente prevenía los desastres si mi padre alguna vez los encontraba, lo cual era una idea aterradora, o si me llamaban.
No tenía que preocuparme que mi padre escuchara del arresto de cuatro chicos, todos los cuales tenían el mismo nombre que mis “amigos”, ya que la mayoría de ellos eran menores de edad y sus nombres se mantendrían ocultos bajo la ley. También tenía la impresión de que los tribunales no siempre desenmascaraban capas cuando los arrestaban. No estaba completamente segura de qué pasaba con eso. Parecía algo sobre lo que preguntarle a Lisa.
Para cuando mi padre había bajado las escaleras, había resuelto tratar de mantener mis mentiras lo más cerca posible de la verdad. Sería más fácil mantener todo en orden de esa manera. Eso, y odiaba mentirle a mi papá.
Mi papá se había cambiado la camisa de vestir y los pantalones de color caqui, en una camiseta y jeans. Me revolvió el pelo y luego se hizo cargo de la última parte de la cocina. Me senté en la mesa para poder hablar con él.
“Entonces, ¿qué está pasando?”, Preguntó.
Me encogí de hombros. Odiaba sentirme así de tensa cerca de mi papá. Nunca me había molestado acerca del acoso, así que siempre había sido capaz de volver a casa y dejar caer mi guardia. No podía hacer eso ahora, porque estaba que él se enterara de mis faltas a clase en cualquier momento, y mis nuevos ‘amigos’ trajeron un montón de secretos y mentiras a la mezcla también. Me sentí como si estuviera al borde de una pérdida de confianza terminal. Un error o una sola llamada telefónica preocupada de la escuela, y mi padre probablemente enloquecería, y las cosas no serían las mismas entre nosotros por mucho tiempo.
“¿Me dirás sus nombres?”, Preguntó. Puso la comida en platos y la llevó a la mesa.
“Brian, Lisa, Alec, Rachel”, confesé, “Son agradables. Me llevo bien con la mayoría de ellos.”
“¿Dónde los conociste? ¿Colegio?”
Negué con la cabeza,” quería alejarme de la escuela por un tiempo, así que tomé un autobús al centro de la ciudad para tomar un descanso. Me encontré con ellos en la biblioteca.” Verdades parciales. Realmente no se podía tomar un autobús hacia el centro de la ciudad y viceversa durante el almuerzo; lo había intentado cuando estaba evitando al trío, pero dudaba que mi padre lo investigara. Sin embargo, técnicamente me cruce con los Undersiders en la biblioteca.
“¿Van a la biblioteca a la hora del almuerzo? ¿Cómo son?”
“Brian es genial. Él es con quien he hablado más.”
“Un chico, ¿eh?” Mi papá movió las cejas hacia mí.
“¡Papá, detente! No es así”, protesté. Dudaba que Brian tuviera el más mínimo interés en mí, sobre todo porque tenía dos o tres años menos que él. Además, bueno, yo era yo. Opté por no mencionar la diferencia de edad a mi padre.
Cambiando el tema, dije, “Lisa es agradable también. Realmente inteligente, aunque no he hablado tanto con ella. Es agradable poder salir con otra chica de nuevo, incluso si ella es muy diferente de mí.”
“Si ella es inteligente, no puede ser tan diferente de ti.”
Podría haberme pateado a mí misma. No podría explicar que ella era una de los malos, mientras que yo era una aspirante a superhéroe, o exactamente cómo era ‘inteligente’. Me había arrinconado en un lugar donde no tenía una respuesta preparada, y tenía que evitar hacer eso. Buscando una respuesta, le dije: “Solo es un año mayor que yo, y ya se graduó de la escuela secundaria”. Esa era la verdad. Ella hizo trampa, pero técnicamente se graduó.
Mi papá sonrió, “Impresionante. Dime que son excelentes estudiantes que pueden servir como buenos modelos para ti “.
Podría haberme atragantado. ¿Buenos modelos de conducta? ¿Ellos? Mantuve mi compostura y me limité a sonreír y sacudir la cabeza, “Lo siento”.
“Una pena. ¿Qué hay de los demás?”
“Alec es el más joven, creo. Un poco difícil de conectar con él. Es un artista increíble, por lo que he visto, pero realmente no lo veo dibujar. Parece algo difícil hacer que se interese o se involucre en algo. Siempre se ve aburrido.” Cuando dije las palabras en voz alta, me di cuenta de que no eran exactamente ciertas. Las dos veces que había visto a Alec reaccionar ante algo había sido cuando le había gastado su pequeña broma a Brian, haciéndolo tropezar, y después de que Perra y yo estuviéramos peleando. Un toque de regodeo en su personalidad, tal vez.
“¿Y la última? ¿Rita? ¿Rachel?”
“Sí, Rachel. No me llevo bien con ella. No me agrada.”
Mi padre asintió, pero no dijo nada. Esperaba a medias la frase parental típica de ‘tal vez si tratas de mostrar interés por las cosas que le gustan’ o algún otro consejo tonto. Mi padre no me hizo eso, solo tomó otro trozo de chuleta de cerdo.
Elaboré un poco, para llenar el silencio, “Ella quiere las cosas a su manera, y cuando no lo consigue, se vuelve cruel. No sé. Ya tengo suficiente de eso en la escuela, ¿sabes?”
“Lo sé”, dijo mi padre. Fue un buen pie para que él me preguntara sobre lo que estaba pasando en la escuela, pero él no lo usó. Se mantuvo callado.
Me sentí inmensamente agradecida en ese momento. Mi papá estaba respetando los límites que yo había establecido, no presionando, no buscando más. Hizo esta conversación mucho más fácil de lo que podría haber sido, y sabía que no podía ser tan fácil para él.
Sentí que le debía algo por eso. Suspirando, admití, “Como, en la escuela. ¿La gente, eh, que me está haciendo pasar un mal rato? Como que me arrinconaron todos, el lunes. Solo, ya sabes, turnándose para insultarme. Es por eso que necesitaba alejarme y me fui al centro.” Me sentí avergonzado al decirlo, porque era lo suficientemente humillante vivirlo como para tener que contarlo, y porque se sentía tan desconectado del resto de la conversación. Pero si no lo decía en ese momento, no creo que hubiera podido.
Mi padre se quedó quieto. Pude ver cómo se componía y elegía sus palabras antes de preguntar: “¿No hay que disminuir lo mucho que apesta ser humillado así, pero no hicieron nada más?”
Levanté las cejas en interrogación mientras masticaba. Lo hicieron, más o menos, pero no pude decir ‘Usaron la muerte de mamá para joderme la cabeza’ sin tener que explicar lo de Emma.
“¿Algo como lo que pasó en enero?”, Preguntó.
Bajé los ojos a mi plato, luego sacudí la cabeza. Después de unos momentos, dije: “No. Enero fue una cosa de una vez. Desde entonces, han hecho ‘’bromas’ más pequeñas, me han molestado, pero no han repetido las actuaciones en ese frente.” Hice citas con mis dedos mientras decía ‘bromas’.
“Está bien”, dijo mi padre, en voz baja, “Es un alivio saber”.
No tenía ganas de compartir más. Uno pensaría que me sentiría mejor, después de abrirme, pero no lo hice. Me sentí frustrada, enojada, incómoda. Fue un recordatorio de que no podía tener una conversación real con mi padre como solía hacerlo. Más que nada, me sentí culpable. Parte de la culpabilidad se debía a que aparentemente había dejado que mi padre pensara que cada vez que me intimidaban, era como había sido ese día, hace casi cuatro meses, cuando las cosas habían empeorado. Apuñale un poco de grasa con mi tenedor.”
“¿Cuándo ibas a salir?”, Preguntó mi papá. Eché un vistazo al reloj digital en la estufa y noté la hora.
Me alegré por la excusa para escapar, “¿Ahora? ¿Está bien eso? No tardaré mucho.”
“¿Te encontrarás con tus amigos?”, Preguntó.
“Solo voy a ver a Lisa para tomar un café y conversar, lejos del resto del grupo”, le dije mientras me ponía de pie y movía mi plato al fregadero. La mentira fue más pesada en mi conciencia después de la conversación abierta que acababa de tener con él.
“Toma, espera”, dijo. Se levantó y buscó en su bolsillo su billetera. Me dio uno de diez, “Para el café. Lo siento, no tengo más. ¿Qué te diviertas?”
Lo abracé, sintiéndome dolorosamente culpable, luego me dirigí a la puerta de atrás para ponerme los zapatos. Estaba abriendo la puerta cuando apenas lo escuché decir, “Gracias.”
“Te quiero papa.”
“Yo también te quiero. Cuídate.”
Cerré la puerta, agarré la bolsa de gimnasia que había escondido debajo de los escalones de atrás y me dirigí a la casa en un trote ligero. Mantuve la bolsa de gimnasia baja para que mi papá no me viera llevándola.
Tomé la misma ruta general que tomé en mis carreras matutinas, en dirección este, hacia la bahía. Esta vez, sin embargo, en lugar de girar hacia el Paseo Marítimo, me dirigí al sur.
En su apogeo, cada pulgada de la ciudad había sido una metrópolis bulliciosa. Los barcos iban y venían a todas horas, los trenes llegaban para entregar los bienes que se enviarían al extranjero y la ciudad estaba repleta de gente. El extremo norte de la bahía, especialmente el área cercana al agua, estaba dedicado completamente a la industria. Barcos, almacenes, fábricas, ferrocarriles y hogares para todos los que se dedicaban a esos trabajos. También tenías al ferry atravesando la propia bahía.
El ferry era el proyecto particular de mi padre. Aparentemente, fue una de las primeras cosas que se fueron cuando la importación / exportación se secó. Sin el ferry, los Muelles se habían desconectado del resto de la ciudad, a menos que estuvieras dispuesto a conducir por media hora más o menos. Mi padre sostenía la opinión de que la falta de ese medio de transporte hacia el resto de la ciudad era la razón por la cual los Muelles se habían convertido en lo que eran hoy. Creía que, si el ferry comenzaba a funcionar nuevamente, se crearían puestos de trabajo, las personas en los vecindarios de bajos ingresos tendrían más acceso al resto de la ciudad, y la dinámica de clase baja o clase alta, sin clase media, de Brockton Bay se suavizaría.
Así que, cuando había estado tratando de pensar en un lugar que era bastante privado pero fácil de encontrar, pensé en el ferry. Probablemente podría agradecerle a mi papá por la idea.
Me acerqué a la estación y encontré un baño en desuso para cambiarme al traje.
El edificio y el ferry en sí estaban bien cuidados, al menos en el exterior, que fue una de las razones por las que mi padre pensó que le costaría muy poco hacer que las cosas funcionaran nuevamente. Aun así, ese no era el problema de la ciudad. No querían proporcionar a los adictos y los pandilleros un acceso fácil al resto de la ciudad, mientras pagaban por brindar el servicio, por la mera esperanza de _tal vez _obtener mejoras para el futuro. Por lo tanto, la ciudad mantuvo la estación y el ferry muy bonitos para cualquier turista que se alejara lo suficiente al sur del Paseo Marítimo y mantenía eternos carteles de ‘temporalmente fuera de servicio’ y ‘muy pronto en todo el edificio y en los folletos. Aparte de los reemplazos regulares para mantenerlos como nuevos, los carteles no se habían eliminado en casi una década.
Ignoré las puertas que daban al interior de la estación y, en su lugar, me dirigí hacia el patio exterior que daba a la bahía. Había algunos paneles grandes de vidrio para romper el viento, y mesas de piedra y bancos para aquellos que quieran sentarse a comer. Fue uno de los mejores puntos de vista para ver el Cuartel General del Protectorado[3] en todo su esplendor. El cuartel era una serie de arcos y agujas montados en una plataforma petrolera renovada. Incluso la plataforma sobre la que se construyó era hermosa, con bordes duros y líneas de barrido. Todo estaba iluminado por focos polarizados y contra una tenue corona de colores cambiantes, como la aurora boreal atrapada en forma de burbuja de jabón. Un campo de fuerza, siempre encendido, protegiendo a las personas que vigilaban Brockton Bay.
Cuartel General del Protectorado
“No estaba seguro si aparecerías”, una voz masculina rompió el silencio.
Me volví para mirar Armsmaster, “Lo siento. Tuve que colgar a tu recepcionista. Llamo la vida real.”
Parecía de alguna manera diferente a la primera vez que lo conocí. Sus labios estaban en una línea dura, sus pies más separados. Tenía los brazos cruzados sobre el pecho con la alabarda en una mano, el palo apoyado contra su hombro. Transmitía una actitud tan diferente que momentáneamente me pregunté si era la misma persona bajo el traje.
“Tengo que pedir un favor”.
[1] Aleph, es la “A” en el alfabeto hebreo.
[2] Haywire: Caótico, loco o fuera de control. Normalmente referido a equipos electrónicos o electricos.
[3] PHQ: Creo ya lo mencioné antes, el Protectorate Headquarters.

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2018.03.22 02:07 master_x_2k Insinuación IV

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__________________Insinuación IV___________________

“Ella no le agrada a nadie. Nadie la quiere aquí “, dijo Julia.
“Que perdedora. Ni siquiera entregó el proyecto de arte importante, el viernes pasado “, respondió Sophia.
“Si ni siquiera va a intentarlo, ¿para qué venir a la escuela?”
A pesar de la forma en que sonaba la conversación, me estaban hablando a mí. Solo estaban fingiendo hablar el uno con el otro. Era a la vez calculador en cómo mantenían una coartada creíble mientras que al mismo tiempo actuaban totalmente juveniles fingiendo que yo no estaba allí. Una mezcla de inmadurez mezclada con astucia de una manera que solo los estudiantes de secundaria podían lograr. Me habría reído de lo ridículo era, si no hubiera sido a costa mía.
En el momento en que salí del aula, Emma, ​​Madison y Sophia me acorralaron contra una esquina, con otras seis chicas que las respaldaban. No podía escabullirme entre ellas sin que me empujaran o codearan hacia atrás, así que no pude hacer mucho más que apoyarme contra la ventana, escuchando mientras ocho de las chicas repetían una interminable serie de burlas e insultos. Antes de que una chica terminara, otra comenzaba. Todo el tiempo, Emma se quedó atrás y se mantuvo en silencio, con la más leve de las sonrisas en su rostro. No podía mirar a los ojos de ninguna de las otras chicas sin que me apuntara un nuevo torrente de insultos directamente a mi cara, así que solo miré furiosa a Emma.
“La chica más fea de nuestro grado”.
Apenas pensaban en lo que estaban diciendo y muchos de los insultos no tenían sentido o eran contradictorios. Una diría que yo era una puta, por ejemplo, luego otro podría decir que un tipo vomitaría antes de tocarme. El punto no era ser ingenioso, ser inteligente o dar en el blanco. Se trataba más bien de transmitir el sentimiento detrás de las palabras una y otra vez, de hacer que haga mella. Si hubiera tenido un momento para interrumpir, tal vez podría haber pensado en algo para contestarles. Si podía detenerlas un momento, probablemente no podrían volver a ese ritmo con los insultos. Dicho esto, no pude encontrar las palabras, y no hubo ninguna apertura en la conversación en la que no fueran a hablar sobre mis palabras.
Si bien esta táctica en particular era nueva para mí, ya había aguantado cosas como esta durante un año y medio. En cierto punto, llegué a la conclusión de que era más fácil quedarse ahí y aguantarlo, cuando se trataba de la mayoría de los ataques. Querían que luchara, porque todo estaba a su favor. Si me defendía e igual ‘ganaban’, entonces solo servía para alimentar sus egos. Si salía adelante de alguna manera, entonces se volverían más persistentes y crueles para la próxima vez. Entonces, por la misma razón por la que no había luchado contra Madison por la tarea que me había quitado, simplemente me apoyé contra la pared junto a la ventana y esperé a que se aburrieran con su juego o les diera hambre suficiente como para irse a comer sus almuerzos.
“¿Qué usa ella para lavarse la cara? ¿Un estropajo?
“¡Debería! ¡Se vería mejor! ”
“Nunca habla con nadie. Tal vez ella sabe que suena como una retrasada y mantiene la boca cerrada “.
“No, no es tan inteligente”.
No más de un metro detrás de Emma, ​​pude ver al Sr. Gladly saliendo de su salón de clases. La diatriba no se detuvo cuando lo vi meter una pila de carpetas bajo un brazo, encontrar sus llaves y cerrar la puerta.
“Si fuera ella, me mataría”, anunció una de las chicas.
El señor Gladly se volvió para mirarme a los ojos.
“Me alegra que no tengamos gimnasio con ella. ¿Te imaginas verla en el vestuario? Me da arcadas “.
No sé qué expresión tenía en la cara, pero sé que no me veía feliz. No hace menos de cinco minutos, Gladly había estado tratando de convencerme de ir con él a la oficina y decirle al director sobre el acoso. Lo miré cuando me vio de forma triste, movió las carpetas a su mano libre y luego se fue.
Estaba aturdida. Simplemente no podía comprender cómo podía ignorar esto. Cuando él había estado tratando de ayudarme, ¿se había estado cubriendo el culo, haciendo lo que se le pedía ante una situación que no podía ignorar? ¿Acababa de darse por vencido conmigo? Después de tratar de ayudar, a su manera completamente ineficaz, después de que rechacé dos veces su oferta de ayuda, ¿simplemente decidió que no valía la pena el esfuerzo?
“Deberías haber visto a su grupo fracasar en clase recién. Fue doloroso de ver “.
Apreté mi puño, luego me obligué a relajarlo. Si todos fuéramos muchachos, este escenario sería totalmente diferente. Estaba en la mejor forma de mi vida. Pude haber dado algunos golpes desde el principio, haber causado una o dos narices sangrientas, tal vez. Sé que habría perdido la pelea al final, siendo empujado al suelo por la superioridad numérica y pateado mientras estaba en el suelo, pero las cosas habrían terminado allí, en lugar de seguir estirándose como pasaba aquí. Me habría dolido físicamente después durante días, pero al menos habría tenido la satisfacción de saber que algunos de los otros también estaban sufriendo, y no tendría que soportar esta andanada de insultos. Si había suficiente daño, la escuela tendría que darse cuenta, y no podrían ignorar las circunstancias de una pelea de uno contra nueve. La violencia llama la atención.
Pero las cosas no funcionaban de esa manera aquí. Las niñas jugaban sucio. Si atacaba a Emma, ​​ella corría a la oficina con una historia inventada, y sus amigos respaldaban su versión de los acontecimientos. Para la mayoría, ir a llorarle a los maestros era un suicidio social, pero Emma era más o menos la reina de clase. Si ella fuera al director, la gente solo se tomaría las cosas más en serio. Para cuando volviera a la escuela, habrían difundido la historia a través de los chismes de una manera que me haría parecer un psicópata total. Las cosas empeorarían. Emma sería vista como la víctima y las chicas que previamente habían ignorado el acoso se unirían al bando de Emma.
“Y apesta”, dijo una niña, sin convicción.
“Como uvas y jugo de naranja caducos”, interrumpió Madison con una pequeña sonrisa. ¿Nuevamente sacando lo del jugo? Sospeché que una había sido su idea.
Parecía que se estaban quedando sin vapor. Pensé que solo faltaban uno o dos minutos para que se aburrieran y se marcharan.
Parecía que Emma tenía la misma impresión, porque dio un paso adelante. El grupo se separó para darle espacio.
“¿Cuál es el problema, Taylor?” Emma dijo, “Te ves alterada”.
Sus palabras no parecían encajar en la situación. Había mantenido mi compostura por el tiempo que llevaban allí. Lo que había sentido era más una mezcla de frustración y aburrimiento que cualquier otra cosa. Abrí la boca para decir algo. Un “jodete” sin clase habría sido suficiente.
“¿Así que, tan molesta que lloraras hasta dormir toda la semana?”, Preguntó.
Mis palabras murieron en mi garganta mientras procesaba sus palabras.
Casi un año antes de que comenzáramos la escuela secundaria, yo había estado en su casa, las dos desayunábamos y escuchábamos música demasiado fuerte. La hermana mayor de Emma había bajado con el teléfono. Habíamos bajado la música, y mi padre había estado en el otro extremo, esperando decirme con voz quebrada que mi madre había muerto en un accidente automovilístico.
La hermana de Emma me había llevado a mi casa, y había llorado todo el camino hasta allí. Recuerdo que Emma también lloraba, por simpatía, tal vez. Pudo haber sido el hecho de que ella pensó que mi madre era la mejor adulta del mundo. O tal vez fue porque realmente éramos mejores amigos y ella no tenía idea de cómo ayudarme.
No quería pensar en el mes que siguió, pero me vinieron a la mente fragmentos sin que yo lo pidiera. Podía recordar haber escuchado a mi padre reprender el cuerpo de mi madre, porque ella había estado enviando mensajes de texto mientras conducía, y era la única culpable. En un punto, apenas comí durante cinco días seguidos, porque mi padre estaba tan echo un desastre que no me registraba. Eventualmente, recurrí a Emma en busca de ayuda, pidiendo comer en su casa durante unos días. Creo que la madre de Emma se dio cuenta de las cosas y le dio una charla a mi padre, porque comenzó a arreglar las cosas. Establecimos nuestra rutina, para no volver a desmoronarnos como familia.
Fue un mes después de que mi madre murió que Emma y yo nos encontramos sentadas en el puente de una estructura de juegos para niños en el parque, con los traseros fríos por madera húmeda, bebiendo café que habíamos comprado en Donut Hole[1]. No teníamos nada que hacer, así que habíamos estado caminando y hablando de lo que sea. Nuestro vagar nos había llevado al patio de recreo, y estábamos descansando nuestros talones.
“Sabes, yo te admiro “, ella había dicho abruptamente.
“¿Por qué?” Yo había respondido, completamente desconcertada por el hecho de que alguien hermosa e increíble y popular como ella pudiera encontrar algo que admirar en mí.
“Eres tan resistente. Después de que tu madre murió, estabas totalmente echa pedazos, pero lo tienes todo bajo control después de un mes. No podría hacer eso “.
Podía recordar mi admisión, “No soy resistente. Puedo mantenerlo bajo control durante el día, pero lloré hasta dormirme una semana entera “.
Eso fue suficiente para abrir empezar a soltar mis lágrimas, allí mismo. Me dio su hombro para llorar, y nuestro café estaba frío antes de que terminara.
Ahora, mientras miraba boquiabierta a Emma, ​​sin palabras, su sonrisa se amplió. Ella recordó lo que había dicho entonces. Ella sabía los recuerdos que evocaría. En algún momento, ese recuerdo había cruzado por su mente, y ella había decidido usarlo como arma. Ella había estado esperando arrojarlo sobre mí.
Carajo, funcionó. Sentí el rastro de una lágrima en mi mejilla. Mi poder rugió en los bordes de mi conciencia, zumbando, presionándome. Lo suprimí.
“¡Lo está haciendo! ¡Está llorando! “Madison se rió.
Enojada conmigo misma, froté mi mano sobre mi mejilla para apartar la lágrima. Más ya estaban surgiendo, listas para tomar su lugar.
“¡Es como si tuvieras un superpoder, Emma!”, Soltó una de las chicas.
Me había quitado la mochila para poder apoyarme contra la pared. Me estiré a levantarla, pero antes de que pudiera, un pie se enganchó a través de la correa y me la arrancó. Levanté la vista y vi al dueño del pie, Sophia, de piel oscura y esbelta, sonriéndome.
“¡Oh-por-dios! ¿Qué está haciendo? “Dijo una de las chicas.
Sophia estaba apoyada contra la pared, con un pie casualmente apoyado en la parte superior de mi mochila. No pensé que valiera la pena pelear contra ella, si eso le daba la oportunidad de continuar su juego. Dejé la bolsa donde estaba y me abrí paso entre las chicas, golpeando a un espectador con mi hombro lo suficientemente fuerte como para hacerlo tropezar. Corrí hacia la escalera y salí por las puertas en la planta baja.
Hui. No lo comprobé, pero era probable que estuvieran mirando desde la ventana al final del pasillo. Realmente no importaba. El hecho de que acababa de prometer pagar treinta y cinco dólares de mi propio dinero para un libro de texto de “Asuntos Globales” para reemplazar el que había sido empapado con jugo de uva no era mi principal preocupación. Incluso cuando era todo el dinero que me quedaba después de comprar las piezas para mi disfraz. Mi proyecto de arte de mitad de curso también estaba en mi bolso, recién reparado. Sabía que no recuperaría nada en una pieza, si es que recuperaba algo.
No, mi principal preocupación era salir de allí. No iba a romper la promesa que me había hecho a mí misma. No usar poderes contra ellas. Esa era la línea que no iba a cruzar. Incluso si hiciera algo completamente inofensivo, como darles piojos a todas, no confiaba en mí misma para detenerme allí. No confiaba en mí misma para no ofrecer pistas descaradas de que tenía poderes o arruinar mi identidad secreta solo para ver la expresión de sus caras cuando se dieran cuenta de que la chica a la que habían estado atormentando era un superhéroe autentico. Era algo sobre lo que no podía evitar fantasear, pero sabía que las ramificaciones a largo plazo lo arruinarían.
Quizás lo más importante, racionalicé, era mantener los dos mundos separados. ¿De qué servía el escapismo, si el mundo al que estaba escapando estaba embrollado con las personas y las cosas que trataba de evitar?
Antes de que la idea de volver a la escuela siquiera se me hubiera pasado por la cabeza, me pregunté qué iba a hacer para ocupar mi tarde.
[1] Cadena ficticia similar a Dunking Donuts o Starbucks.

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2017.08.28 08:49 albedrio «Muchos se han reído de lo que les he enseñado de ética, educación para la ciudadanía o filosofía. Te dicen que es mentira. Es parte del adoctrinamiento de la madraza, la mezquita o de casa. Eso no convierte a nadie en terrorista, pero les blinda.

«Antes de ser detenida, la chica que declaró en la Audiencia Nacional hacía como muchas. Se montaba en el tren tapada, se cambiaba de ropa en el lavabo y se iba bien lejos para salir como le pedía el cuerpo, porque son adolescentes». Lo explica un profesor que conoció bien a esa muchacha de Terrassa que, con sólo 19 años, fue arrestada en abril por difundir propaganda de Estado Islámico para captar a otras mujeres. «De repente dejé de verla», recuerda el maestro, «y la siguiente vez que la vi iba tapada hasta las cejas. Tenía 15 o 16 años. Al ver mi cara, me dijo bromeando: 'No te creas que llevo una bomba dentro'».En su entorno, pasó inadvertido que la joven se dedicara al proselitismo yihadista. Tampoco hubo indicios que revelaran la veloz radicalización de la célula de Ripoll, con tres menores en su seno. «No estaban fuera de la sociedad. Es lo que ocurría con chicos como los que atentaron en la sala Bataclan, pero en Ripoll nos falta algo por saber», afirma Jordi Moreras, antropólogo de la Universitat Rovira i Virgili, «¿cómo podía ser tan grande su rabia para hacer el mayor atentado yihadista en Cataluña? Nos demuestra que los procesos de radicalización no tienen sólo que ver con la marginación o los barrios periféricos».Los Mossos d'Esquadra pusieron en marcha un protocolo para que los profesores alertaran de si un alumno se radicaliza. Aún no se conocen los datos del curso pasado. «Ver lo obvio es fácil, pero darse cuenta de lo que hay debajo es mucho más complicado. Tenemos mucha población y somos pocos profesores», comenta una maestra de un instituto de un barrio deprimido a pocos kilómetros de Barcelona. En su centro alertaron a la Policía del riesgo de que dos chavales, con una situación vulnerable, «fueran víctimas de discursos radicales». Se les puso bajo un seguimiento discreto. Los Mossos descartaron uno de los casos.«Me ha pasado mucho que me digan que no sé nada del islam, porque no soy musulmán, cuando su acercamiento a la religión es pobre», manifiesta otro profesor que ha estrechado contacto con jóvenes musulmanes fuera de clase. «Con ese poso, es fácil que alguno mire internet y aprenda cuatro locuras, o que algún miserable les convenza porque no tienen casi nada. Sí tienen mucho deseo de identidad y de orgullo. Cuando se han sentido muchas veces humillados, es una forma de reivindicarse», añade.Lo que es patente para los educadores donde predomina un alto porcentaje de magrebíes es la miseria de las familias, las bajas expectativas con los estudios o la segregación en los colegios, con centros sin apenas hijos de inmigrantes y otros, llenos.«Los chicos musulmanes que viven en ciertos barrios encuentran muchas carencias. Les cuesta encontrar trabajo y vivienda, aparte de las dificultades para estudiar», recalca Enric Canet, del Casal dels Infants. Surgido en el multicultural Raval de Barcelona, el colectivo de atención a la infancia piensa que el trabajo hecho en el barrio con entidades de inmigrantes y servicios sociales ha sido una vacuna contra el radicalismo.Los maestros consultados no ocultan su impotencia ante los obstáculos para que la enseñanza resulte exitosa. «Es muy difícil, porque los recursos son mínimos, y tenemos suerte porque una ONG nos da 11.000 euros. Sin ellos, sería imposible que nos pagaran excursiones y libros», reconoce la jefa de estudios de una escuela primaria próxima a la capital, con casi un 90% de alumnos con padres mayoritariamente magrebíes y de pocos ingresos. «La mayor dificultad es con las familias. Hay pocas con las que hablar de tú a tú, surgen malentendidos... Su participación es muy baja. Nos gustaría hacer programas para que las mujeres salgan de casa, mejoraran el idioma y pudieran trabajar, pero es complicadísimo. Hay quienes viven todos en una habitación y no tienen para pagar. Así, la educación es secundaria, y hay niños que son brillantes, pero cuando crezcan y necesiten un ordenador, no podrán tenerlo», expone la maestra, que reclama más apoyo de la administración contra esos impedimentos que, como atestigua, les obliga a hacer «de mediadoras y psicólogas, además de profesoras».En su caso, también disponen de un mosso «de referencia» por si observaran indicios de radicalismo, aun en edades tan tempranas. «Ojalá no nos toque denunciar nunca. Son niños a los que se coge cariño. No nos dejaríamos de preguntar qué hemos hecho mal», admite.«Si un chico se radicaliza, ¿qué alarmas puede despertar si sus padres tienen interiorizada una vida muy anacrónica a nuestros ojos?», se pregunta un profesor, que percibe que la «presión» por mantener las tradiciones puede ser grande sobre la juventud: «Muchos se han reído de lo que les he enseñado de ética, educación para la ciudadanía o filosofía. Te dicen que es mentira. Es parte del adoctrinamiento de la madraza, la mezquita o de casa. Eso no convierte a nadie en terrorista, pero les blinda. A su vez, ¿cómo no van a pensar que lo que les enseñamos sobre los derechos humanos, la fraternidad o la libertad es hipócrita si se contradice con su experiencia?».«Muchas veces te encuentras con la frustración de estos jóvenes, porque perciben que hay cosas que les son inalcanzables», señalan educadores consultados. «Puede ser un chico que se ha integrado muy bien, pero es marroquí a ojos de todo el mundo en primera instancia y eso puede ser paralizante», agregan.«Lo principal es entender que no somos una segunda generación, sino que somos hijos e hijas de aquí, y debemos tener las mismas oportunidades. Tenemos jóvenes muy preparados pero, si para cualquiera es complicado encontrar trabajo, siendo musulmán lo es mucho más», opina Cheima El Jebary, coordinadora de Joventut Multicultural Musulmana.
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